Creo haber leído alguna vez que Menéndez Pidal, siendo ya persona de edad, disponía de recado de escribir en todos los rincones de su casa, de tal suerte que cuando se le ocurría una idea andaba presto a anotarla, para evitar su olvido. Yo casi he andado los últimos días tomando nota al toparme con algunas noticias o sucedidos que son dignos de ser estudiados por expertos lingüistas para tratar de clasificarlos dentro del catálogo de figuras literarias retóricas, tales como contradicción, oxímoron, antítesis o cualesquiera otras. Algunos emparejamientos, ¡cómo no!, son fruto de mi calenturienta imaginación.
Veamos:
- Australia anula a Francia un contrato para adquirir 12 submarinos por importe superior a los 35.000 millones de euros. La “tercera ola” del covid en la isla suma diariamente unos 2000 nuevos casos; solo el 37 por cien de la población está vacunada.
- Vuelve el ocio nocturno en Euskadi. La incidencia por 100.000 habitantes en el País Vasco es de 129,9, la más alta del estado de las autonomías.
- Mazón gasta 43.480 euros en publicidad exterior para darse a conocer en toda la Comunidad Valenciana. Puig desmiente que tenga pensado adelantar las elecciones autonómicas.
- Con tres meses de antelación el Ayuntamiento de Alicante comienza a instalar la iluminación navideña. El precio de la luz en el mercado mayorista repunta un 7,6 % y rebasa los 155 euros megavatio/hora.
- La Agencia Valenciana de Investigación discrimina a las universidades alicantinas. La Miguel Hernández se anuncia en la publicidad estática del Elche C.F.
- La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha abogado porque las erupciones volcánicas en La Palma puedan servir de reclamo para los viajeros. La fuente de Luceros de Alicante contará con un espectáculo de luz y sonido.
- Generalitat y Ayuntamiento se pelean por comprarse la parte contraria del Teatro Principal de Alicante. El Banco Sabadell se frota las manos y prepara una subasta de la suya.
- Puigdemont es detenido en Cerdeña. El ministro Marlaska sopesa intercambiarlo por alguno de los mafiosos de la basura de la provincia.
Ya estaba a punto de topar esta relación, emulando al presidente Sánchez –refiriéndose al recibo de la luz– cuando anunció que el Ejecutivo aprobará «detraer beneficios extraordinarios de las empresas para topar el recibo del gas y bajar la luz».
Ante mis dudas he acudido al tumbaburros de la RAE –como en tiempos de Vidal Masanet, Isidro Vidal, Fernando Gil y otros se le llamaba a su diccionario en la redacción de Información– y nos da un montón de definiciones del verbo, de las que solo copio las tres primeras:
- tr. Dicho de una cosa: Chocar con otra.
- tr. Dicho de un animal cornudo: topetar.
- tr. Hallar algo o a alguien casualmente.
Ninguna de éstas ni las demás sugiere que topar sea poner límite o tope; está claro que el señor Sánchez ha topado contra la gramática.
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