Como continuación de los comentarios sobre “políticas y leyes absurdas”(*), os dejo hoy este tema que también está de moda y es interesante.
Hace unas semanas nos hicimos eco de un señor mayor que había matado a un ladrón que entró en su casa. Lo aclaro. Al parecer, en una casa apartada y un tanto aislada de la población, una noche, un ladrón entró en la vivienda sin que se sepa con qué ánimos iba, aunque ya es de suponer que iría a robar.
En esta casa vivía solo un señor mayor de 80 años; al cerciorarse de que había un intruso en la casa, cogió una escopeta de caza que tenía y disparó al presunto ladrón, con tan mala suerte que el disparo fue certero y le mató.
Automáticamente, cuando el caso fue público, al propietario de la vivienda lo encerraron en la cárcel sin más historias, a pesar de que el accidente fue en defensa propia.
Soy de la opinión del respeto por la vida de los demás, pero… y si los demás no respetan la nuestra, ¿nos podemos defender?
Cualquier persona que está tranquilamente en su casa o en otro sitio, pero sobre todo si es en su casa, insisto, creo que tiene derecho a defenderse de cualquier ataque que le pueda sobrevenir, sobre todo si es de alguna persona que no sabe con qué intenciones viene a perturbar su tranquilidad.
Creo que las leyes en este caso no son del todo parciales, ¿pues a ti sí te pueden atacar y en cambio tú no te puedes defender? No lo veo equilibrado.
Se deberían actualizar estas leyes, pues a veces se pueden cometer muchas desigualdades y atropellos a los atacados por culpa de cómo están redactadas la susodichas leyes.
Es otra de tantas revisiones a nuestras leyes que se deberían acometer con prontitud, porque si no… que Dios nos coja “confesaos”.
Nota (*): Enlace a Políticas y leyes absurdas (I) y enlace a Políticas y leyes absurdas (II).
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