Una publicación de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante

Al paso

Obispo Munilla y profesor Alcaraz

Obispo José Ignacio Munilla en la Capilla del obispado de Palencia. Fotografía en: http://enticonfio.org (Fuente: Wikimedia).
El prelado llama inmoral al Gobierno de Sánchez y el docente ataca sin piedad al pastor de ‘becerros’.

Tenemos el obispo que nos merecemos, según pienso yo, que soy de los que creen que es uno de los prelados más cultos y piadosos de las setenta diócesis, aproximadamente, que hay en España. Vino con nosotros allá por el mes de febrero pasado y entró en Orihuela a lomos de blanca mula como manda la tradición, Y es que Orihuela es cabeza de la Diócesis desde muy antiguo, mientras que el nombre de Orihuela-Alicante es más reciente y eso explica también que la capital de la Vega Baja tenga catedral y que la de Alicante sea concatedral, la de San Nicolás.

Nuestro reciente obispo se llama José Ignacio Munilla y sustituyó a monseñor Jesús Murgui, al jubilarse éste por edad tras una brillante etapa. Murgui era excelente sacerdote y buen escritor. Su sucesor es ambas cosas también, pero además es un enamorado de las nuevas tecnologías al servicio de la Iglesia. No sólo eleva a internet sus homilías sino que frecuenta Twitter y de vez en cuando hace apostolado con un tuit como este reciente y que ha molestado mucho al profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Alicante (UA), Manuel Alcaraz.

El tuit de nuestro obispo es éste: “El hecho de que un Gobierno otorgue a los herederos políticos de una banda terrorista la capacidad de humillar a las víctimas a cambio de su apoyo para mantenerse doce meses más en el poder es simplemente inmoral”.

El profesor de Constitucional, que también ha sido concejal comunista del Ayuntamiento de Alicante, diputado en el Congreso nacional por Izquierda Unida y conseller de Transparencia del Consell de la Generalitat en la anterior legislatura (a aquellas elecciones acudió como militante de Iniciativa del País Valenciá formando el grupo de Compromís con el Bloc y Els Verds), ha reaccionado con un ataque intelectualmente furioso. Su artículo, titulado ‘El escaño y el púlpito’, termina diciendo que es “una lástima que no sea (el obispo) diputado de Vox. Quizá lo expulsaran por fanático, pero nos iba a dar unos meses deliciosos”.

Este es el postre del artículo de Alcaraz. El ‘aperitivo episcopal’, tras referirse a las broncas en el Parlamento es: “Este pastor considera que casi todos somos becerros. Y tiene un larguísimo currículum de insultos y provocaciones”. El señor Alcaraz, profesor de Constitucional, no aporta ni una sola frase en que el obispo haya insultado o provocado, ni en este tuit ni en toda su larga trayectoria de comunicador cristiano ni creo que pueda aportarla. Lo desafío. ¿Es serio que todo un profesor universitario se revuelva ‘políticamente’ contra nuestro dignísimo y competentísimo obispo, para vomitar bilis de militante comunista, mientras pide respeto en el Parlamento a los diputados?

Relean el tuit del obispo. ¿A quién insulta y provoca? Sólo dice lo que piensa el 90 % de los españoles incluyendo a miles y miles de socialistas que conectan con Felipe González y Alfonso Guerra, junto con Leguina y Redondo Terreros. Saben que Sánchez ha traicionado al PSOE tradicional socialdemócrata para mantenerse en el poder. Es un traidor. Lo digo yo, no el obispo. Monseñor Munilla sólo dice lo que dice Otegui. Que Sánchez se ha bajado los pantalones con Bildu en Navarra para seguir en la Moncloa un año más. Lo dicen Otegui y Pere Aragonés. Lo sabe todo el mundo. Y no son de Vox. Niega que el obispo cumpla con su obligación de crear opinión moral entre sus fieles. Es bastante irritante que el profesor de Constitucional se ponga a la altura de un mentiroso político para escribir, para lanzar, este excremento intelectual: “Ya se ve que no se trata de orientar conciencias sino de orientar votos”.

Intenta restar autoridad moral al obispo Munilla recordándole que la Iglesia española se alió con el franquismo. Esto no es serio. Esto no es de profesor universitario. Esto es propio de un demagogo bolivariano, chavista y madurista. Se retrata como comunista, catalanista e independentista, compromisario de Compromís. Los que votan (Compromís sólo tiene un voto, el de Baldoví) a favor de bilduetarras, podemitas e independentistas. Esta es la cruda realidad; su realidad y la de todos, señor Alcaraz.

Ramón Gómez Carrión

Periodista.

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