Para después de todo la paz nos esperaba. ... Un viento de rencores le ahogó a la noche el alba, y la vida se sumió en las negruras de eterna madrugada. Vicente Mojica, La paz nos esperaba (1966, 1981, 2018)
¿Y para cuándo será después?
No, no era esta la promesa que nos hicieron nuestros padres. No era este su sueño de crear para nosotros un futuro de paz. No era este el fin último que compensaba su sacrificio, que daba sentido a su guerra, si es que algún sentido podría tener una guerra.
La primera generación de europeos que viven en tiempos de paz, con estas palabras estábamos llamados a ser definidos. Hemos hecho los deberes. Hemos profundizado en el estudio de la historia, esa asignatura con mayúsculas, la que refiere los acontecimientos. Hemos leído la memoria de quienes vivieron la guerra, hemos oído sus historias entre una bruma en blanco y negro, la historia con minúsculas, la que refiere los pormenores de lo cotidiano, los hemos escuchado con atención, y con cariño. Sin embargo, no nos ha valido la casa santa, y nos vemos obligados a matizar: la primera generación de ciudadanos de la Unión Europea que viven en tiempos de paz. E, incluso, a ir más allá en el matiz: la primera generación de ciudadanos de los países más occidentales de la Unión Europea que viven en tiempos de paz.
Y es que, muy a nuestro pesar, el reparto no ha sido equitativo y, ni siquiera a nosotros nos es extraña la guerra en este viejo continente europeo. Pero ahora, cuando ya estábamos seguros de que ahora era después, el dolor y la muerte en toda su crudeza nos esperan a la vuelta de una puerta de embarque de un vuelo low cost.
¿Y para cuándo, querido Vicente Mojica, será después?
No dejen de leer La paz nos esperaba porque la esperanza de la paz se alcanza por la poesía.
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Gracias, Cristina. Un sosegado razonamiento amparado en la poesía de nuestro Vicente Mojica, a quien, siguiendo a Don Miguel de Unamuno, lo recordamos como un hombre al que le rezumaba el alma por todos los poros de su cuerpo.
A ti, Cristina, también te transpira el alma y te gotea en cada palabra de tu reflexión.
Y te lo agradezco.
Estimado Francisco, muchas gracias por tus palabras, me siento muy honrada. Me hace especialmente feliz que las mías, una sencilla reflexión a vuela pluma, puedan traer serenidad y calor en estos momentos en los que solo la serenidad, la contención, la palabra adecuada y la admiración de la belleza podrán acercarnos a la paz. Vicente era todo paz, y así vivió su vida y su poesía. ¡Tanto que aprender! Cada palabra hermosa escrita pone su grano de arena. Gracias por todas las tuyas. Un abrazo
Admirada Cristina: Este poemario de Vicente Mojica, de quien fui amigo y soy lector perpetuo, alcanza cotas de los mejores escritores de la lengua castellana. Lo has traído a la memoria y al corazón en un momento oportuno. Te felicito y casi siento envidia de Francisco Mas-magro por habérseme adelantado. Un saludo cordial.
Querido Ramón, tenía pendiente agradecerte tus palabras a mis “Migajas”, porque no me di cuenta de tu comentario hasta varios días después. Y me encuentro ahora, de nuevo, tus hermosas palabras, llenas de cariño y amistad. Te las agradezco enormemente y las guardo con orgullo. Vicente y su poemario se merecían el recuerdo y el homenaje. Aunque lo imagino terriblemente triste al saber cuánto necesitamos todavía la paz. Confiemos en la poesía: en la palabra y la belleza reside la esperanza. Gracias, con todo cariño y amistad.
He leído tu artículo, no conocía la portada de «La paz nos esperaba» de 1966. Ahora en el centenario del nacimiento de Vicente Mojica (mayo de 2023) he redactado un artículo homenaje, donde al final he hecho enlace a este artículo tuyo, está muy bien eso que de «la esperanza de la paz se alcanza con la poesía».
https://mhernandez-palmeral.blogspot.com/2023/04/homenaje-vicente-mojica-en-el.html