La avenida del General Marvá es una de las más céntricas de Alicante y ubicación de importantes comercios y entidades. Aquí llegaron a ubicarse el Colegio Francés y la Escuela de Magisterio —luego trasladada al monte Tossal—, tuvo sus oficinas el PPO, e inició su andadura la institución teresiana con uno de sus primeros centros educativos y hay numerosas viviendas así como diversos lugares emblemáticos.
La institución teresiana comenzó sus actividades en octubre de 1940 en el colegio Santa Teresa de Primera Enseñanza y Enseñanza Secundaria en sus locales de General Marvá, 3 (además de los de Foglietti y avenida de Federico Soto). La institución teresiana desarrolla un gran papel en Alicante, en el plano de la educación.
La Promoción Profesional Obrera (PPO) —programa de formación para el empleo— nace en 1964 y dura hasta 1978 e instaló sus oficinas en general Marvá. Tuvo por objetivo conectar las necesidades de cualificación de la población activa con los Planes de Desarrollo Económico y Social promovidos por el Estado (recordemos el papel fundamental del ministro López Rodó). En esencia, había que convertir a los trabajadores del sector primario en trabajadores de la industria y de servicios.
Pues bien, la denominación de esta avenida de Alicante es la de un general alicantino, José Marvá y Mayer (Alicante, 8 de enero de 1846 – Madrid, 15 de agosto de 1937) gran estudioso e investigador en los campos de la Ingeniería y de las Matemáticas y con doctas y notables publicaciones científicas. ¿Su profesión? Militar e ingeniero.
Su biografía
Nace en Alicante, en el seno de una familia de profunda tradición castrense. Tuvo desde muy joven una clara vocación militar y a sus 21 años ingresó en el colegio de Infantería. Tres años después pasó a la Academia de Ingeniería. Durante sus estudios en la Academia de Infantería, se intensificó su primigenio interés por la Ingeniería y, a fin de profundizar en esta rama de la ciencia, creyó conveniente el pase a esa Academia en la que adquiriría una base muy sólida que le llevaría a ser una persona destacada. No solo estuvo su vocación en el plano de la Ingeniería sino que además desarrolló sus cualidades didácticas y pedagógicas instruyendo a los alumnos de la Academia de Ingeniería. Pasó, pues, de alumno a profesor, sin solución de continuidad, siendo muy apreciadas sus enseñanzas. Formó a gran cantidad de futuros ingenieros. Fue en el año 1870 cuando consiguió esa plaza de profesor en la Academia de Ingeniería de Guadalajara. Permaneció allí a lo largo de quince largos y fructíferos meses, tiempo que aprovechó también para escribir algunos libros de su especialidad, como Tracción en vías férreas o Resistencia de Materiales. Dichas obras fueron muy utilizadas tanto en escuelas militares como de Arquitectura. En estas obras hace interesantes aportaciones que abrieron nuevas vías, muy renovadoras y prácticas, en el marco de la Ingeniera española.
Durante su docencia en la Academia (1874-1887) dio especial notoriedad a la enseñanza práctica, haciendo pruebas de maderas, hierros, aceros y otros minerales usados en construcciones y experiencias que se trasladarían, viéndose los buenos resultados, a otros centros.
Otro papel destacado de Marvá fue el de difusor y promotor de muchas actividades en nuestro país, de un lado en el campo de la Ingeniería y de otro en la esfera de la previsión social, siendo un exponente modélico en este sentido, con una vida hondamente humanista y humanística.
Como ingeniero militar participó activamente, ejerciendo su especialidad de combate en la Guerra Carlista en el Levante español (participación en 1869 en el bloqueo y toma de Valencia) y en la Guerra de Cuba. Veamos su actuación en esta última contienda.
Al estallar la Guerra de Cuba (1895-1898), fue destinado a la isla, encargándose de las baterías de costa. Fue, por sus méritos, ascendido a coronel. Hay que hacer constar que su papel en esta guerra fue más bien de tipo técnico, de estrategia militar y de apoyo de infraestructuras, lo que no obsta para admirar su decisión y arrojo cuando fue necesario, en un puesto que sin duda encerraba serios riesgos y peligros. En su trabajo Ingenieros en la Guerra de Cuba, el historiador Elviro Adán García, resalta el papel de los ingenieros militares españoles y en particular del destacamento valenciano de Ingeniería y Zapadores, entre los que creemos se incluye a Marvá, fortaleciendo con sus medios las defensas hispanas.
En 1897 fundó nuestro hombre en Madrid el Laboratorio Central de Material de Ingenieros, una institución encaminada a fomentar el desarrollo industrial del país. Fue su presidente durante 10 años.

Buena prueba de su interés por la previsión social es el hecho de que, en el año 1906, realizara una completa gira europea para estudiar instituciones consagradas a la higiene y seguridad en el trabajo, pero esa es solo una muestra de su dedicación y entrega en este campo de acción en el que fue un admirable pionero e impulsor. Fue ascendido, con el tiempo, al grado de general. También llegaría a ser presidente del Instituto Nacional de Previsión y Académico de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
Estudioso e investigador en el campo de las Matemáticas, una de sus grandes vocaciones, tuvo una merecida recompensa al ser nombrado miembro de esta docta Real Academia dedicada a la Ciencia. Su antecesor o predecesor en el sillón académico fue Práxedes Mateo Sagasta y su sucesor fue Antonio de Gregorio Rocasolano. Ostentó Marvá la medalla 25 de la eminente Institución (período 1903-1937).
Siguió escribiendo libros relacionados con su especialidad, como sucede con Mecánica aplicada a las construcciones. Además de las obras publicadas hay diferentes manuscritos suyos fruto de su estudio e investigación, y es una lástima que algunos de ellos se quedaran en el “cajón de espera” y no vieran la luz, pues hubieran aportado aún más si cabe, conocimientos sumamente interesantes sobre esa disciplina tan importante como es la Ingeniería. Con todo y con eso, existen 70 libros suyos en la Biblioteca Nacional de España. Fue el introductor en España del cálculo gráfico en las construcciones.
A sus 80 años el Gobierno quiso homenajearle por sus méritos. Se le concedió, en este sentido, el nombramiento simbólico de coronel honorario de Ingenieros y se creó un “Premio Marvá” para premiar anualmente a aquellos componentes de una patrulla que hayan realizado una labor destacada.
Dice de él Álvaro López Núñez, uno de sus biógrafos:
“Marvá es hombre de sólida piedad religiosa: obra siempre por principios, según las normas de moral cristiana. Pasa por el mundo haciendo bien, como el Divino Maestro, y tomando sobre sí, para unirlos a los propios, los dolores de los demás. Con ser por ello ´Varón de dolores´, sabe sobreponerse a las humanas amarguras, y se muestra, ante todo, sereno y jovial, ´con alegría de la buena conciencia´, como se dice en el libro de la Imitación”.
Cargos, honores y reconocimientos
Son numerosos los cargos, honores y reconocimientos recibidos por el general:
-Fundador y presidente del Laboratorio Central de Material de Ingenieros, de Madrid.
-Fundador de la Inspección de Trabajo en España.
-Fundador del Instituto Nacional de Previsión, en Madrid.
-Presidente del Patronato de la Hucha de Honor.
-Dio nombre a una céntrica avenida de Alicante.

-Dio nombre a una importante calle de Madrid.
-Dio nombre a una calle de Valencia.
-Una calle de Girona lleva su nombre.
-Dio nombre al Centro Marvá (laboratorio de ensayos de material de Ingeniería), de Madrid.
-Lleva su nombre el Premio Marvá de Ingeniería y así mismo la Fundación que lo patrocina.
-Coronel honorario de Ingenieros.
-Profesor de la Academia de Ingeniería de Guadalajara.
-Académico de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

-Miembro de la Asamblea Nacional Constitutiva.
-Encomienda de la Orden de Isabel la Católica.
-Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica.
-Gran Cruz de la Orden de San Hermenegildo.
-General de División.
-Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco.
-Gran Cruz de San Benito de Avís, de Portugal.
-Gran Cruz de S. Tiago de Espada, de Portugal.
-Gran Cruz de Nisham Iftijar, de Túnez,
-Creador de la Asociación Española para el Progreso.
-Comendador de la Orden de Dannebrog.
-Comendador de número de la Orden Civil de Alfonso XII.
-Cruz de primera clase de la Corona de Prusia.
-Correspondiente de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Zaragoza.
-Correspondiente de la Asociación de Ingenieros Civiles de Portugal.
-Vocal de la Junta para Ampliación de Estudios.
-Medalla de Plata de la Exposición de París de 1878.
-Medalla de Oro de la Exposición de Barcelona de 1888.
Obras publicadas por el general Marvá
Mencionemos las obras publicadas de nuestro autor:
—Tracción en vías férreas

—Resistencia de materiales.
—Mecánica aplicada a las construcciones.
—Discurso leído ante ante S.M. el Rey Alfonso XIII

—Informe sobre almacenes de explosivos
—Función de la ciencia y de la industria en la guerra moderna
—Resumen de las conferencias sobre ciencia militar
—Descripción y uso del escuadrímetro
—Breves ideas sobre el concepto de la enseñanza
—Los sitios de Zaragoza
—Intervención del elemento patronal en la previsión de los obreros
—La previsión en la seguridad e higiene del trabajo
—Memoria acerca del empleo de explosivos de seguridad en las minas de hulla
—Museos de higiene y seguridad en el trabajo

—Organización científica del trabajo, antes y después de la Guerra actual
—Las tropas de Ingenieros en la campaña de Melilla
—Memorial de Ingenieros del Ejército
—Diversos artículos sobre su especialidad.
Estudiosos de su figura
Entre los estudiosos de su figura, podemos citar las personas y organismos siguientes:
Wikipedia ( “José Marvá y Mayer”, “Laboratorio de Ingenieros del Ejército General Marvá”); diario El Debate; diario Información de Alicante; David Rubio (“El ingeniero alicantino que modernizó España”), Consuelo Jiménez de Cisneros Baudín (“Mis recuerdos del paseo de Marvá…”); Álvaro López Núñez (“Marvá: Biografía y Bibliografía”, “El General Marvá”); María Julia Bordonado Bermejo (“Aportaciones castrenses a la protección y previsión social en España”); Luis Fernández Gimeno (“José Marvá, apóstol de la reforma social”); Luis Jordana de Pozas (“Orientaciones presentes de los seguros sociales”); Cristina Martínez (“El General Marvá ya es de todos”); Carlos Caballero Jurado (“El general que ganó batallas para los obreros”); Alfonso V. Carrascosa, Real Academia de la Historia (“José Marvá y Mayer”); El Cantarano; Historia Hispánica; Ser100; Patrimonio Cultural de Defensa; Revista de Historia Militar; Revista Ecclesia; Anales del Instituto Nacional de Previsión; Asociación Española de Militares Escritores; Scribd; Internet Archive; Quedaundíamenos (“Hoy celebramos el 66 aniversario de la fundación de Marvá…»), Zapadores…
Señor Moratinos: Gracias por este nuevo refrescante aire de alicantinismo.
Muchas gracias, y una vez más le felicito por su magnífico artículo de esta semana. Es un gran periodista.