LOS FELICES AÑOS LOCOS. 1924. Alicante campeón de Levante

El invierno de 1924 prosigue y la actualidad deportiva copa la atención de los alicantinos: su equipo de fútbol, el Natación Alicante, se hace con el título de Regional Levante derrotando al Gimnastico de Valencia. En el plano político, se plantea los albores de la actual comunidad autónoma, con las reticencias de los alicantinos ante el "centralismo valenciano", y Miguel de Unamuno es desterrado a Fuerteventura, sin gastos pagados. Nos lo cuenta Benjamín Llorens en una nueva entrega de su serie "Los felices años locos".

 


En 1924 no existía la liga de fútbol tal y como ahora la conocemos. El moderno deporte del "football" estaba en desarrollo, conforme conseguía más afición (mayores ingresos) abandonaba la senda amateur y se profesionalizaba cada vez más. Se disputaban campeonatos regionales y los vencedores jugaban la Copa, que era la competición nacional, la que designaba al campeón de España. A lo largo de la historia ha tenido diversos nombres tales como Copa de España, del Rey, del Presidente de la República o del Generalísimo. Hasta que la Liga (creada en 1929) se asentó, fue la competición más prestigiosa y seguida por la afición futbolera. El Campeonato Regional de Levante tenía dos subdivisiones: Norte (Castellón, Teruel yValencia) y Sur (Alicante, Murcia y Albacete).

En estas estábamos cuando el 3 de febrero se abría el telón para la disputa de la final regional entre el campeón del norte, el Gimnástico de Valencia, y el del sur, el Club Natación Alicante. La supremacía del fútbol levantino se decidía a doble partido, la ida en la terreta, en el campo de la Florida, rebautizado años más tarde como campo de la Viña, en honor a Casimiro de la Viña, fundador, directivo y jugador del Club Natación Alicante.


Aquel domingo 3 de febrero el estadio estaba a reventar. Además de los aficionados alicantinos y los varios centenares llegados de Valencia, había futboleros venidos desde Almansa, Albacete, Murcia, Alcoy, Denia, Orihuela, Cartagena, Elche, Villena...incluso se hicieron notar aficionados del Valencia C.F. que animaban al Natación por aquello de fastidiar a su rival más cercano, el otro equipo puntero de Valencia, el Gimnástico.


Los futbolistas del Natación, comandados por Casimiro de la Viña, dominaron el partido de pe a pa.

NATACION ALICANTE 2 - GIMNASTICO VALENCIA 0

Recreación del escudo del Club Natación Alicante con sus colores blanquiazules que luego heredó el Hércules.


Para el partido de vuelta los seguidores del Natación se desplazaron a Valencia por carretera, ferrocarril e incluso por mar. La Maison Dorée de la calle Mayor, vendía los tickets con viaje y entrada. La cola ocupaba buena parte de la calle, el Natación era el equipo de Alicante.


Llegó el día de la final, domingo 10 de febrero. Quince mil personas llenaban el Stadium valenciano. Los futbolistas alicantinos habían sido recibidos y agasajados antes del partido en los locales del Valencia C.F., rival del Gimnástico en la capital del Turia. Así que en las gradas el millar largo de alicantinos desplazados al "match" contaba también con el apoyo de numerosos socios del Valencia que jaleaban al Natación.


A los cuatro minutos ya pierde el equipo de la terreta. Todo hace presagiar la remontada de los valencianos, pero los de Alicante se sobreponen y empatan el "match", resultado con el que se llega al descanso. En la segunda parte, penalti a favor del Gimnástico que se va fuera, lo que sube la moral de los alicantinos y rebaja la del rival. El Natación se defiende con orden y contrataca con rapidez. El resultado final


GIMNASTICO VALENCIA 1 - NATACION ALICANTE 2


Termina el partido con invasión de campo para pasear a hombros a los jugadores del Natación. Su capitán Casimiro de la Viña (elegido por la prensa mejor jugador de la final) recoge el trofeo de Campeón de Levante entre las aclamaciones de los aficionados llegados de Alicante y provincia y los numerosos valencianistas que apoyaban al equipo de la terreta. Los jugadores alicantinos son sacados a hombros del Stadium y paseados así por las calles de Valencia hasta el hotel Ripalda, donde había tanta gente congregada que los futbolistas salieron al balcón para saludar entre vivas a Alicante y Valencia. No en balde eran los campeones de Levante y disputarían la Copa de España en representación de la región.


Equipo del Club Natación Alicante, campeón de Levante 1924.

 

En la tarde del lunes 11 de febrero, el equipo regresa en tren desde Valencia. La alicantina estación de Madrid presentaba un aspecto bullicioso, centenares de personas esperaban a los campeones en el andén con el alcalde Miguel Salvador al frente. De seguido se formó una cabalgata que abría la guardia urbana a caballo, con los jugadores del Natación, la banda de música, banderas del equipo y de otras sociedades deportivas alicantinas así como multitud de antorchas que realzaban el desfile, pues ya era noche cerrada.
El Club Natación Alicante había ganado la liga, su liga, la regional de Levante.


Mientras la terreta festejaba el titulo de su equipo, a mediados de febrero, la diputación provincial de Valencia aprueba un anteproyecto de Estatuto de la Mancomunidad Valenciana, claro antecedente en la España de Alfonso XIII y Primo de Rivera de la actual Comunidad autónoma. Estábamos en 1924.


El anteproyecto declaraba a la Mancomunidad constituida por las provincias de Alicante, Castellón y Valencia. Establecía sus competencias y cómo se obtendrían sus ingresos, al tiempo que indicaba qué gastos de las diputaciones (con sus competencias) pasarían al Estado y viceversa. La máxima representación política recaería en el presidente, elegido por una diputación regional a modo de parlamento mancomunado (autonómico, que diríamos hoy). Ni que decir tiene que en la prensa alicantina se reflejaban numerosas reticencias desde la terreta pues "no queremos pasar del centralismo madrileño a un nuevo centralismo: el valenciano" (Diario de Alicante).


En esos días de febrero reflejaba El Luchador un incremento de los ingresos en el Tesoro público disminuyendo así el déficit, consecuencia de la reorganización de los servicios en las distintas administraciones públicas. "En los últimos cuatro meses -señalaba el diario republicano- la provincia de Alicante ocupa el tercer lugar en la recaudación estatal. Alcanzan a 16 mil las altas industriales habidas en nuestra provincia".

Alicante a vista de aeroplano en 1924 (Fco. Ramos Martín)


En la finca "la Rabasa" proseguía la instalación del campamento militar creado para acoger tropas de reserva con destino a la guerra de Marruecos. Entre marzo y abril se iría incorporando el total de las fuerzas previstas para formar la guarnición. En mayo llegaría una escuadrilla de aviación que, al instalarse en dichos terrenos, sería el germen del futuro aeródromo de Rabasa, hoy Universidad de Alicante.


Torre de control y hangar del antiguo aeródromo de Rabasa.


Mientras la economía iba levantando cabeza, la autoridad militar gobernaba mediante la Gaceta del Directorio, a base de decreto. Las prometidas elecciones parecían lejanas. El 20 de febrero se clausura el Ateneo de Madrid. Miguel de Unamuno es desposeído de su cátedra y desterrado a Fuerteventura, viaje que emprende el día 25 desde Madrid con la correspondiente escolta policial. Unamuno presentó un escrito a las autoridades en el que, dada su condición de padre de 6 hijos y lo menguado del sueldo universitario que no le permitía ahorrar, solicitaba que se le costeara el viaje hasta su lugar de destierro. "Yo soy un señor que no va allí por su gusto. Me mandan y debe abonar esos gastos el mandante. Allí veré cómo me las arreglo", concluyó el polifacético escritor.

 

Miguel de Unamuno.


Febrero de 1924 finalizaba en Alicante con más defunciones que nacimientos, lo que no era habitual en la época. De los 190 fallecidos, la escalofriante cifra de 96 correspondía a niños menores de 5 años. La tasa de mortalidad infantil estaba por las nubes en aquel Alicante. La gripe se llevó a 45 personas, a 12 la tuberculosis y a 4 el sarampión. Los 159 alumbramientos habidos en el mes establecían una diferencia de 31 personas menos con respecto a los fallecimientos. De los recién nacidos, 149 eran legítimos y 10 ilegítimos...así se hacía constar en el registro.


Alicante, febrero del 24, siglo XX.

Imágenes y Fuentes:

*Archivo Municipal de Alicante.


*Biblioteca Virtual de la Prensa Histórica


*Diario de Alicante


*El Luchador


*Universidad Miguel Hernández. Cátedra Pedro Ibarra.

*Cultura.elpais.com


*Alicante Vivo.

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