Y por fin, ¡nuevo Mercado!

En el otoño de 1922 Alicante se dispone a celebrar el 12 de octubre, día de la Hispanidad y poco después inaugura su Mercado Central, iniciado once años antes. También comienza su andadura deportiva el Hércules CF y a nivel internacional Mussolini afianza el fascismo en Italia. Nos lo cuenta Benjamín Llorens en "Contrastes".

El doce de octubre de 1922, con el aniversario del descubrimiento de Colón, también se celebraba la Fiesta Nacional de España, la Fiesta de la Raza, como se la llamaba por entonces. Esto escribía, hace casi cien años, el periódico alicantino El Luchador:

"Se precisa que esta conmemoración adquiera carácter popular. Que pierda la sequedad de lo protocolario..."

Abogaba el diario republicano por una internacional fiesta hispanoamericana, con protagonismo para todos los paises de habla española, finalizada ya la etapa colonialista. Y con rotundidad afirmaba:

"Conmemoremos la Fiesta de la Raza, pero no lo hagamos rutinariamente. Nada de cataratas de oratoria oficial con lugares comunes alusivos a la hidalguía, a los lazos de unión y a la laboriosidad de nuestros emigrantes. Son los tópicos habituales. Prescíndase de lo ruidoso y estéril. Procurese que en vez de aletargarnos con recuerdos, nos enardezcan con esperanzas; que en lugar de hablarnos de lo que fuimos en América, nos digan lo que hemos de ser actualmente y en el futuro".

Vamos, que había que eliminar mucha pompa... y eso que no conocían el No-Do.

En aquel Alicante los almacenes Damasco, de la calle Rafael Terol, ponían a disposición de los alicantinos el último grito tecnológico: el aparato parlante.

 

En los deportes el modesto equipo del Hércules Foot-ball Club, que había debutado ese mismo año en el campeonato local de primeros equipos, se inscribía en la Federación Regional Levantina. Ahí empieza su historia federada y "oficial". La equipación era camiseta a rayas verticales rojiblancas y calzón negro.

Plantilla del Hércules con su fundador, Vicente Pastor "el chepa", al fondo. Años 20

 

La coyuntura económica española no era la mejor, la Hacienda pública andaba camino de la desecación. El conflicto de Marruecos lastraba al país económica y socialmente. En ocho años, desde 1914, los gastos militares habian pasado de 377 millones de pesetas a 1.195 millones. Un considerable aumento por encima del 300%. De estos gastos, como en cualquier crisis, se resentían las inversiones públicas en la enseñanza, sanidad, transportes, puertos, nuevos cultivos, repoblación forestal, apertura de mercados para los productos españoles, etc. España seguía sin modernizarse al ritmo del mundo.

El Luchador arremetía contra la "rancia y anticuada clase dirigente", pero también advertía de esto otro, sobre las clasestrabajadoras:

"Da pena observar lo que viene ocurriendo con los obreros: han conseguido ventajas en el salario, han logrado disminución en la jornada. Y los que creiamos, esperanzados, que ello redundaría en el beneficio de la clase obrera hemos sufrido un desengaño: No se aprovechan las ventajas para procurarse una mayor ilustración, no acuden a las clases nocturnas, no visitan las bibliotecas... más bien procuran huir de casa, de la familia y de los centros de cultura para entregarse al vicio (sic)...Asusta pensar que si un día manda el pueblo trabajador ¿qué ocurrirá si los obreros no procuran capacitarse, demostrar que son más instruidos y más morales que aquellos que gobernaron antes de espaldas a la sociedad? ".

Estamos en 1922, corre el mes de octubre. En la cercana Italia el ex-socialista Benito Mussolini encabeza a sus fieles del Partido Nacional Fascista en una marcha sobre Roma para tomar el poder. Había seducido, con su discurso populista, a muchos obreros y ex-soldados, descontentos tras la 1a guerra mundial. Su movimiento ultranacionalista se hace famoso en Europa con el nombre de fascismo. Influiría mucho en otros líderes nacionalistas europeos, entre ellos Adolf Hitler. Conseguido el objetivo, comenzaba el fin del parlamentarismo italiano, el auge de los radicales nacionalismos populistas y la incubación de un futuro conflicto aún más cruento que el anterior.

Mussolini encabezando la marcha sobre Roma a su paso por Bolonia.

 

Al otro lado del Atlántico la economía vivía un gran estímulo. Los Estados Unidos representaban la modernidad y el progreso. Por estos pagos, la pequeña pero creciente ciudad de Alicante asiste al cese a dedo de su alcalde también nombrado a dedo. Siete escasos meses había durado en el cargo el conservador Llorca Pérez. El gobierno faculta al consistorio para que elija al primer regidor, nombrándose al liberal Antonio Bono Luque que ya había ocupado la alcaldía anteriormente.

El alcalde Antonio Bono Luque en la galería de retratos del Ayuntamiento.

 

Comenzaba noviembre con diversas representaciones del Tenorio en la ciudad, como era tradición. Las de más enjundia en el Teatro Principal y Salón España.

Mientras tanto el arqueólogo británico Howard Carter no sabía la de ríos de tinta a los que daría lugar en el futuro con su descubrimiento, en el egipcio Valle de los Reyes, de la tumba KV62, la tumba de Tutankamón.

Howard Carter junto al sarcófago del faraón Tutankamón.

 

El español Jacinto Benavente es distinguido con el premio Nobel de Literatura.

 

Y en la terreta, con el cambio de alcalde, se aprestaba la ciudad para la inauguración del flamante Mercado Central de Abastos, cuya fachada principal recaía en la céntrica avenida de Alfonso el Sabio.

No fue una obra tan eterna como la del Ayuntamiento, que duró ocho décadas, pero con el nuevo mercado también se tomaron su tiempo. El 12 de febrero de 1911 el rey Alfonso XIII colocaba la primera piedra, acompañado por el Presidente del Gobierno José Canalejas. El proyecto original, obra de Próspero Lafarga (+feb.1922) tardó once años en realizarse, siendo finalizado por Juan Vidal Ramos. Diez años antes el presidente Canalejas había sido asesinado mientras miraba el escaparate de una librería en la madrileña Puerta del Sol. Alicante había elegido la fecha del décimo aniversario del atentado para inaugurar la magna obra del nuevo mercado.

El futuro mercado de Alicante en construcción (imagen de FranciscoRamos Martín en 1921).

 

A primera hora del domingo 12 de noviembre la ciudad amanecía pasada por agua. La lluvia no cesaba desde la noche del sábado. En el expreso de Madrid llegaban a Alicante la viuda de Canalejas (marquesa de Otero) y su hijo (duque de Canalejas), acompañados por el exministro y diputado en Cortes José Francos Rodriguez. A las diez de la mañana se ofició una misa funeral en la Colegiata de San Nicolás. Posteriormente vendría el homenaje ante el monumento que el hijo adoptivo de Alicante tiene en la plaza de su nombre, al final de la Explanada.

Desde las puertas del ayuntamiento los batidores de la guardia municipal abrían la comitiva. A continuación, bien formaditos, los niños de la Escuela Modelo. Tras ellos representaciones de los pueblos de la provincia, entidades alicantinas tales como Junta del Puerto o Cámara de Comercio, así como círculos y sociedades culturales y deportivas. Todos portando coronas de flores, hasta un total de 43. Seguía el Ayuntamiento en pleno y resto de autoridades junto con los familiares de Canalejas. Cerraba la Banda Municipal de Música.

Tras la ofrenda y los discursos del alcalde Bono Luque, del diputado Francos Rodriguez y del duque de Canalejas, se ofreció un banquete oficial en los salones del Casino.

Monumento a Canalejas con los primeros rayos del sol (Marzo 2018).

 

A las cuatro de la tarde los alrededores delnuevo mercado estaban llenos de gentío, de una multitud expectante. Abrió turno de oradores el presidente de la Caja de Ahorros, Guardiola Ortiz, que en nombre de la entidad hizo entrega al Ayuntamiento del nuevo edificio. El alcalde Antonio Bono correspondió en su parlamento con la aceptación, extendiéndose en significar la importancia para la ciudad del edificio que estaban a punto de inaugurar. Lo que sucedió cuando el duque de Canalejas cortó el cordón (aún no ponian cintas) que simbólicamente cerraba el paso, al tiempo que se disparaban tracas y bengalas a los sones de la banda municipal de música de Alicante.

El nuevo mercado de Alicante tras su puesta de largo.

 

Para dar más realce a la fecha de inauguración del tan esperado Mercado, el equipo de foot-balldel Real Madrid se acercó a la terreta para enfrentarse a nuestros primeros espadas, los chicos del Club Natación Alicante. Ambos equipos confraternizaron antes del partido con una comida de hermandad y luego, todos juntos, marcharon al Teatro Principal para asistir a una representación.

El partido, disputado bajo una fina lluvia, finalizó con el triunfo madridista por 3-1. La estrella del Real Madrid, el "jugador franquicia" que se diría hoy, no era otro que Santiago Bernabeu, delantero y goleador del equipo. Años después mítico presidente de la entidad.

Cromo de la época representando al jugador Santiago Bernabeu.

 

Inaugurado pues el Mercado, la ciudad se aprestaba con la instalación del mercadillo navideño de cascaruja, artesanía y productos de la tierra. Esa Navidad estaría ubicado en un amplio espacio, desde la plaza de Alfonso XII ocupando también la calle Altamira, la desaparecida plaza Castelar y el interior de la Rambla de Méndez Núñez, un bonito paseo- salón que desaparecería poco tiempo después.

Era la primavera de diciembre en Alicante, 1922.

 

Fuentes e Imágenes:
*Archivo Municipal de Alicante *Biblioteca Virtual de la Prensa Histórica *El Luchador. Diario republicano
*The New York Times Archive
*Biblioteca Nacional de España *Herculesdealicantecf.net
*Frases.com
*Redacción Hojadellunes.com
*www.cihefe.es

 

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