LOS FELICES AÑOS LOCOS. 1922. Largo y cálido verano del 22

Los días estivales de 1922 pasan tranquilos en la ciudad entre competiciones nacionales de natación y fiestas de verano, estampa idílica que rompe con el descontento popular y la agitación sindical que se vive a nivel nacional. Benjamín Llorens da cuenta de aquellos días en una entrega más de su serie "Los felices años locos", en Contrastes. 

Para finales de julio de 1922, Alicante se aprestaba a celebrar el XVII Campeonato de España de Natación (en marzo había tenido lugar el campeonato nacional de cross-country). El Club Natación Alicante (el equipo de moda en el incipiente fútbol local), haciendo honor a su nombre y actividad más genuina, organizaba los Campeonatos por delegación de la federación española, celebrándose en la terreta entre el 23 y 25 de julio.

El programa incluía competiciones por equipos, con waterpolo y relevos, e individuales con distancias entre 100 y 2000 metros, esta última fuera de la piscina, en mar libre, en las aguas del puerto. Otro punto fuerte eran los espectaculares saltos de trampolín.

Era la primera ocasión en que los Campeonatos de España se celebraban fuera de la ciudad condal. Se habían disputado 16 ediciones, todas en Barcelona. Como no había pabellones ni piscinas las pruebas se disputaban al aire libre, en el puerto, cuyas aguas albergarían una piscina construida al efecto. El público se situaba a lo largo del muelle de poniente, dando la espalda a la lonja del pescado (actual sala de exposiciones). La piscina estaba colocada en el agua con lo que los espectadores tenían una privilegiada visión desde lo alto del muelle. Las tribunas oficiales se situaron en el varadero (actual Club de Regatas).

Lugar donde se colocaron las tribunas oficiales. Al fondo la actual sala de exposiciones de la Lonja del Pescado.

La inauguración, en la mañana del domingo 23 de julio, estuvo presidida por el Comandante de Marina sr. Laguardia, que representaba al ministro del ramo. 

Como siempre, el clima acompañó. El numeroso público llenaba cada día el muelle de poniente. Eran gentes de la terreta y otras localidades de la provincia, de las vecinas Murcia y Valencia así como turistas, madrileños y catalanes en su mayoría.

Al finalizar las competiciones, ganadas mayoritariamente por los clubs de Barcelona, se habían batido tres récords de España. 

El domingo siguiente, día 30, visita Alicante el líder sindicalista de la CNT Angel Pestaña, que protagoniza un mítin en el monumental Salón Moderno de la avenida Alfonso el Sabio. Prácticamente lleno.

En la fachada podemos leer "Monumental salón moderno cine de moda".

 En la calle amplio despliegue de fuerzas de seguridad. Frente a la fachada principal, en plena avenida, la guardia civil a caballo. En el lateral (actual esquina a Capitán Segarra) un numeroso retén de policia acuartelado en las instalaciones de Bomberos, sitas en el vecino mercado central que aún estaba por inaugurar. 

Pestaña comenzó saludando a las numerosas mujeres trabajadoras, la mayoría cigarreras que ocupaban buena parte del local. Se presentó así mismo: "Preséntaseme como agitador terrible y orador formidable cuando nada de esto soy; cumplo con mi deber y digo lo que siento".

Mitin de Angel Pestaña

 Angel Pestaña dió un repaso por los temas españoles más candentes y por la situación del anarcosindicalismo. El acto, pese a los temores de la autoridad, discurrió sin ningún incidente. Un mes después, el sindicalista fue víctima de un atentado en Manresa del que pudo salir con vida. 

Agosto abría página con el fallecimiento de Alexander Graham Bell, padre del teléfono. El primer servicio público de esta índole fue instalado por el Estado en Madrid corriendo el año de 1885. Pero la cosa no comenzó a cuajar hasta que se constituyó la Compañía Telefónica Nacional de España. Y para eso aún faltaban dos años. Estábamos en mantillas.

Teléfono modelo USA1882.

 

El día 3 de agosto la ciudad volvía a estar engalanda para sus fiestas de verano, que en este de 1922 llegarían hasta el 14. Una semana menos que el año anterior. 

La Alborada, en la plaza de Alfonso XII, contó con la actuación estelar del barítono Marcos Redondo. Le acompañaron el coro Clavé de Elche, la Banda Militar, la Municipal de Alicante y La Armónica de Alcoy. Ese verano la traca de los mil metros no era tan multicolor pero el final era de órdago. Desde la actual plaza del Mar, pasando por Explanada y Canalejas, subiendo por Gadea y finalizando en Soto, la kilométrica traca reventó en una sorpresa multicolor: la "bomba trueno". Un estruendo devastador dio paso a una sinfonía de colores y formas que dejó boquiabiertos a los numerosos alicantinos que acudían a contemplar el final de "la traca más larga".

El 8 de agosto, en plenas fiestas, se inauguraba la escultura que Alicante dedica al poeta Ramón de Campoamor en el paseo que lleva su nombre, obra del artista alicantino Vicente Bañuls. Para muchos Campoamor, con Espronceda y Zorrilla, forma el triunvirato de los grandes poetas del siglo XIX y, sobretodo, de los más populares. Pero en el homenaje concurría otra circunstancia especial para los alicantinos, el poeta Campoamor fue gobernador civil de la provincia entre 1848 y 1851. Aquí casó con la dama alicantina Guillermina O'Gormanar.

Busto de Campoamor en la actualidad.

 

Don Ramón realizó una labor de talante conciliador impulsando la construcción de la carretera de Villafranqueza, acelerando las obras del ferrocarril que uniría Alicante con Madrid, derribando el vetusto convento de Santo Domingo construyéndose en el mismo sitio el grandioso pasaje Amérigo. Fue creador del Sindicato de Riegos de la huerta alicantina e impulsor del paseo que lleva su nombre, precisamente donde se colocaría la escultura motivo del homenaje. Alicante le eligió diputado en Cortes.

El poeta, gobernador civil y diputado por Alicante, Ramón de Campoamor.

 

Durante todo aquel agosto del 22 llegaban a las Cortes protestas desde todos los lugares de España, Alicante estaba a la cabeza. Un gran descontento social se había extendido por el país. La guerra de Marruecos era un lastre y la economía española transitaba por senderos tenebrosos (a punto de rescate, que diríamos hoy). Así las cosas, 359 diputados del parlamento español votaron a favor de subirse los sueldos (únicamente 41 lo hicieron en contra). Se unieron monárquicos y republicanos en un "interés común"...para ellos, claro. El asunto levantó una ola de indignación que llenó de telegramas y cartas los despachos de las Cortes. Desde la terreta el Circulo Unión Mercantil encabezaba las protestas. No sirvieron para nada.

Finalizaba la canícula con la implantación del moderno giro telegráfico. Novedoso servicio para el envío de remesas monetarias cuyo importe máximo era de 100 pesetas en las localidades más pequeñas; de hasta 500 ptas. en ciudades como Elche, Denia u Orihuela, y con un importe máximo de 1000 ptas. en Alicante, pues disponía la capital de una sucursal del Banco de España. Además de al territorio nacional también podían enviarse giros a Francia, Alemania, Suiza o Italia, así como a Tetúan, Larache y otras ciudades del protectorado español en Marruecos.

En esta orilla del Mediterráneo calma chicha.

Largo y plácido verano de 1922. Alicante.

 

Fuentes e Imágenes:

*Biblioteca Virtual de la Prensa Histórica (ministerio de Cultura)

Diario El Luchador (Alicante).

*Archivo municipal de Alicante.

*El nostre Alacant d'antany.

*American edition wall Telephone.

*Biblioteca Nacional de España.

*Frases.com

*Redacción Hojadellunes.com

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