CONTRASTES / Ayuntamiento de Alicante II -Una construcción a trompicones

Carusso nos acerca de nuevo la historia del edificio del ayuntamiento de Alicante. En esta segunda entrega conoceremos los pormenores de la puesta en marcha del proyecto y las dificultades por las que atravesaron las obras, en un periodo convulso con la Guerra de Sucesión como telón de fondo. 

 

 

Como vimos en la entrega anterior, tras el brutal bombardeo de Alicante por la Armada francesa la ciudad se puso manos a la obra para su reconstrucción. En 1696 se acordó edificar un nuevo ayuntamiento cuyas obras dieron comienzo en 1701. Unos meses antes, el 1 de noviembre de 1700, fallecía sin descendencia Carlos II de España, último rey de la casa de Habsburgo, lo que -a la postre- tuvo mucho que ver con el retraso en las obras del nuevo ayuntamiento para Alicante.

Carlos II "El hechizado"

Apenas un decenio después del bombardeo francés de Alicante a causa de la Guerra de los Nueve Años, daba comienzo la Guerra de Sucesión, otro conflicto fraticida en España, otra guerra civil. Finalizada en 1713, colocó definitivamente en el trono a Felipe de Anjou, el primer Borbón. Nacido en Versalles, nieto del Rey Sol Luis XIV de Francia y sobrino nieto de Carlos II el Hechizado, último Austria. La historia le recuerda como Felipe V.

 

Felipe V

 

Así que las obras del nuevo ayuntamiento dieron comienzo a la par que el nuevo conflicto civil en España, lo que marcaría el asunto para mal, pues ralentizó en extremo el proyecto.

Al principio del conflicto civil, Alicante reconoció como soberano a Felipe de Anjou. En el otro bando, el pretendiente al trono era el Archiduque Carlos, al que sus partidarios entronizaron -brevemente- como Carlos III. No confundir con el hijo de Felipe V que, nacido tres años después del final de la guerra de sucesión en 1716, fue rey de las Españas unos años más tarde, desde 1759.

Corría el año de 1706, en pleno conflicto, cuando a mediados de julio el ejército austracista sitia la ciudad al tiempo que su aliada, la Armada Inglesa, fondea en la bahía. Nueve mil hombres con caballería y artillería acosaban Alicante por tierra. Desde el mar, la flota inglesa comenzó el bombardeo. Era el 31 de julio. Una semana después se peleaba cuerpo a cuerpo en las calles alicantinas.

El resultado fue que Alicante estuvo bajo dominio de los Austrias algo más de 2 años, hasta 1709 en que volvió a ser conquistada para la causa de los Borbones. Esta vez sin tanta batalla, pues se pactó la rendición y salida con honores de los militares austracistas, aunque un destacamento compuesto en su mayoría por ingleses se hizo fuerte en el Castillo de Santa Bárbara y no fue hasta unos meses más tarde cuando se precipitó su salida con el famoso episodio de la explosión de la mina en el subsuelo del Benacantil...claro que eso es otra historia. En un lapso de 15 años, Alicante había sido bombardeada por franceses e ingleses. Afortunadamente,  hoy vienen como turistas.

Con el final del conflicto se puso al mando de la ciudad como Corregidor a Patricio Miset, auxiliado para dirigir el Concejo municipal por el alcalde mayor, Francisco Esteban Zamora, cuya principal tarea consistía en la administración de justicia, y 12 regidores,  seis por el estamento de la nobleza y otros tantos por el estamento ciudadano...¡Ché i mentres el Ajuntament sense fer! Y como la edificación no avanzaba tuvieron que jurar sus cargos en un edificio situado junto a la Puerta del Mar.

Puerto de Alicante en un grabado del s.XVIII

Suponemos que se arremangaron para ponerse a trabajar en la reconstrucción de la ciudad e impulsar -aunque fuera a trancas y barrancas- la edificación del ayuntamiento destruido en 1691. El proyecto que puso en marcha la obra siguió su curso hasta, más o menos, 1730. Era obra del arquitecto Vicente Soler. En esta primera fase se construyeron la planta baja y el primer piso. Al tiempo, la ciudad iba experimentando un importante crecimiento económico y poblacional, llegando a tener casi 15 mil habitantes hacia la mitad de este siglo XVIII, que había comenzado con una población en torno a las 9 mil personas. El puerto era el principal impulsor de la economía, el segundo más importante de toda España, tras el de Cádiz.

La huerta (sobretodo el vino), la sal y las manufacturas (jabones, esparto, aguardientes) eran la base del comercio alicantino hacia el resto del mundo.

En esa ola de bonanza económica la construcción del nuevo ayuntamiento tomó impulso y en la década de los 30 se contrató a nuevos maestros para continuar con el diseño y ejecución del edificio.

 

Lo veremos en la próxima entrega.

Imágenes:

Archivo del Patrimonio Histórico Español ; AMA (Archivo Municipal de Alicante) ;

Instituto de Historia de Cultura Naval de la Armada Española ; Biblioteca Nacional de

España.

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn