Jarabe del bueno

SONIA MARCO

Que 20 años son nada…cantaba Gardel y versioneaba su paisano Andrés Calamaro, y el viernes ratificaron Pau Donés y su banda en el Teatro Principal de Alicante, en el arranque de su gira “20 Años Tour”, con la que el grupo pone punto y final a su trayectoria. Montaña rusa emocional, oda a la vida y al carpe diem, el concierto de Jarabe de Palo transitó por temas de toda su carrera, parte ya de la banda sonora de toda una generación.

Jarabe de Palo en un momento de su actuación en el Teatro Principal de Alicante. Foto: S. MARCOExpectación y punto de ansiedad por ver a Pau Donés en el escenario de nuevo se respiraba entre los casi mil seguidores que acudieron al teatro alicantino para verle, sabiendo de antemano que sería la última vez en mucho tiempo, ya que el uno de enero de 2019 el cantante y compositor inicia una nueva etapa vital con su familia alejado de la primea línea del mundo de la música.

Ya en los alrededores del Teatro los primeros en llegar daban fe del público que se congregó para ver a la banda: parejas y grupos de amigos, veintañeros de los 90 que vieron nacer el fenómeno “La Flaca” y disfrutaron de los posteriores himnos anidados en el “Depende”,  “Vuelta y vuelta”, y el resto de discos que los han ido acompañando a lo largo de estos años.

Una vez dentro del Teatro, un escenario libre de artificios, sencilla puesta en escena con un retroiluminado al fondo con “20 Años” como leyenda que aguardaba a la banda, y tras 20 minutos de cortesía por parte de los músicos –el público tardó lo suyo en ocupar sus asientos y abarrotar el Principal-, salieron a escena con una puesta de largo fuera de lo común.

Traje negro impecable con una llamativa camisa amarilla al más puro estilo caribeño años 30, sin faltar la pechera con volantes, look muy alejado de los vaqueros, camiseta y zapatillas John Smith con las que acostumbran a tocar…primer dato, esto de la despedida va en no-serio.

Y como Murphy existe, tras los primeros acordes del magnífico saxofón que sonó en modo swing del tema “Dueño de mi silencio”, nos quedamos con las ganas de oír la voz de Pau. Inexplicablemente, el micrófono no respondió y hubo de cambiarlo para poder empezar a disfrutar del concierto. Aplauso del respetable y tras unos acordes de más, arrancó la canción, toda una declaración de intenciones por parte de su autor.

En el tema Pau reivindicó su derecho a callar y no responder a la polémica suscitada tras su despedida anunciada, y al que el público respetó con su intenso aplauso pero de contenida respuesta, todavía sentado en las mullidas butacas del Principal. A continuación sonó la cómplice “Realidad o sueño”, donde ya abría una puerta a su mundo y que, gustosos, los asistentes corearon para divertirse después con “Quiero ser poeta”, anticipo del “Depende” que, ya por fin, levantó al público de su asiento.

Punto de inflexión, a partir de aquí la complicidad fluyó y Pau Donés habló, contó, bromeó y compartió con humor los preparativos de la gira cuan monologuista televisivo, que hizo reír al público y afianzó su devoción. Así, señaló que no se va por el cáncer que padece desde hace tres años, sino que lo hace porque necesita parar y disfrutar de su familia y abordar nuevos proyectos, decisión adoptada hace tiempo y que ahora estima es el momento.

Pau Donés interpreta "Humo" en el concierto de la gira "20 Años" de Jarabe de Palo en el Teatro Principal de Alicante. Foto: Teatro PrincipalAclarado el punto, a continuación sonaron ecos de rumba, salsa, cumbia…El Teatro Principal era una fiesta hasta que el concierto bajó de ritmo y Pau, a solas con su guitarra, interpretó su oda a la vida en el intenso “Humo” que hizo enmudecer al público. Sin respiro para recuperarse de la emoción, la banda abordó “Adiós”, el tema que cerraba el disco “Depende”, y que devolvió a la cruda realidad. Esto se acaba…

La parte más soft del concierto transcurría y así las emociones surgían a cada nuevo tema: “Frío”, “Agua”, “El lado oscuro”, con magnífico solo de guitarra…Hasta que la tercera parte del concierto volvió a subir de tono con “No suelo compararme”, preludio del trío de himnos que fueron “Bonito”, que preparó al público para recibir a la “La Flaca”, que hizo temblar al Principal y al que, sin tregua, le siguió “Grita”.

Ya en comunión con el público, Jarabe de Palo cantó en “A tu lado” lo que todos sabemos: que sus canciones son y serán la banda sonora de muchos de los que lo seguimos desde que oímos y vimos por primera vez aquellos acordes inquietantes que unos chavales tocaban en blanco y negro desde lo alto de una azotea en Nueva York. Ya entonces sonaban lo latino, pero lo diferente es que lo hicieran desde Barcelona y que el cantante pareciera más bien escapado de un concierto de Nirvana que de Celia Cruz. 

Jarabe de Palo interpretando "La vida es una Carnaval" en el Teatro Principal de Alicante, dentro de su gira "20 Años". Foto: S. MARCOY con el público en pie, como despedida, nada mejor que “Tiempo” y su relativista concepción de lo que es la vida, siempre presente en la filosofía de la banda, y su versión de “La vida es un carnaval”, un fin de fiesta total entre público y músicos, en perfecta comunión del carpe diem que Pau Donés y su jarabe nos han transmitido a lo largo de estos 20 años…y pico.

Si duda, el repertorio fue una declaración de intenciones que sumergió al público en una montaña rusa de emociones, pues quizás una de las cosas que más enganchan de Jarabe de Palo son las letras de sus canciones. Sencillas y directas, simples y profundas, han sabido poner música a los pensamientos y sentimientos de todos nuestros estados de ánimos: enamorados, rechazados, optimistas, desenamorados, acelerados, reposados…todo ello aderezado con una mezcla de ritmos latinos que Pau Donés y sus compañeros supieron hacer suyos en aquella época en la que la globalización era la norma y las fronteras se abrían para empaparse de todo lo que llegara, lo que hoy día quizás suene diferente y extraño. Pero eso es otro tema.

Ahora, queda desear una feliz nueva etapa a Pau y su banda, y al respetable disfrutar de su despedida con el disco "Jarabe Filarmónico" que ha grabado con la Orquesta Filarmónica de Costa Rica, y el libro "100 letras" con más de 200 páginas en donde aparecen los textos de esas cien canciones ya editadas acompañadas en muchos casos por el manuscrito original, todo un regalo para coleccionistas y fans.

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn