Los circuitos sanadores de Susana Guerrero

SONIA MARCO

Una veintena de piezas realizadas en cerámica y plástico de cables reciclados componen la exposición “Impulsos y retornos” de la artista ilicitana Susana Guerrero, expuesta en la galería Santamaca de Alicante. Poderosa e íntima, la muestra ofrece al visitante el plano más íntimo y desgarrado de la autora, cuyas piezas son un ejercicio de exorcismo interno que deriva en una catarsis purificadora.

Susana Guerrero con su obra "El mal en tí y el mal en mí", de la exposición "Impulsos y retornos". Foto: HdLLas calles empedradas del casco antiguo de Alicante nos llevan a la parte más bohemia de la ciudad, aquella que queda entre la parte posterior del Ayuntamiento y la basílica de Santa María. Un poco antes de llegar al MACA –Museo de Arte Contemporáneo de Alicante-, una pequeña esquina blanca y acogedora llama la atención del viandante. Se trata de la galería de arte Santamaca, refugio temporal de la muestra.

Casco Eleguá, de Susana Guerrero. Foto: HdLSu aspecto cálido e inmaculado contrasta con el potente mensaje que emana de las obras expuestas de Susana Guerrero, y para muestra el aviso que nos llega desde el casco realizado con espinas de agave que nos aguarda a la entrada. “Se trata de un eleguá, un símbolo de la santería africana que se coloca en las encrucijadas y es el encargado de abrir el camino. Se suele colocar detrás de las puertas de las casas y cuida el espacio privado de lo público”, explica Susana.

Exposición "Impulsos y retornos", de Susana Guerrero. Foto: HdLEn efecto, el eleguá nos indica que lo que vamos a ver corresponde a un espacio muy íntimo y personal, donde cables y cerámica se entremezclan en las obras para ofrecer el lado más descarnado del alma de la artista: “Es un trabajo de entrañas y dolor, había cosas que me afectaban, que las llevaba muy dentro, y decidí sacarlas fuera y limpiar mi interior. Por eso, literalmente, represento los órganos realizados en cerámica, y los entremezclo con cables en un intento de conectar circuitos para que los limpien y sanen”.

Obras de la muestra "Impulsos y retornos", de Susana Guerrero. Al fondo, "La desollada". Foto: HdLDe este modo, Susana nos conduce por un recorrido íntimo de la anatomía humana donde pulmones y riñones se conectan, y la piel se arranca y desviste de su cuerpo en forma de larga cola roja que llega hasta los pies del visitante. Es “La desollada”, figura femenina herida, recurrente en la obra de Susana Guerrero: “Las mujeres que represento no mueren, sino que alcanzan un nuevo estado liberador tras expresar sus miedos y sus rabias en un proceso de exorcismo. En este caso, la piel de la desollada queda expuesta sobre la tierra como una ofrenda de su vulnerabilidad con el fin de que se limpie, se regenere”.

Susana Guerrero en el proceso creativo de su obra. El proceso de creación de las obras forma parte de este concepto, ya que Susana teje literalmente los cables con agujas de lana y, de esta forma, crea el poderoso tejido que abriga sus piezas. De este modo, ritual y mitología impregnan las obras desde que Susana, cual Penélope clásica, comienza a crearlas. Porque como ella indica “hay cosas que te afectan en lo más profundo y tejer es una forma de sacarlo afuera. El proceso ha sido duro y costoso pues me dolían las manos, pero hacerlo ha sido como un ritual, una ofrenda de trabajo y dolor, un proceso necesario para limpiar mis circuitos internos”.

Al fondo, la composición "El mal en tí y el mal en mí", de Susana Guerrero. Foto: HdLDe este modo, el amor y las relaciones personales quedan reflejadas en “El mal en ti, el mal en mí”, una de las obras de mayor envergadura que ocupa una de las paredes de la galería y que representan los órganos sexuales masculinos y femeninos. También el estómago que cuelga visible e interconectado con los cables purificadores, o las fauces de caimán envueltas en un circuito cerrado que, entre aristas y dientes, asemeja el casco de un barco con órganos como pasajeros.

Obra de la exposición "Impulsos y retornos", de Susana Guerrero. Foto: HdL

Mitos, símbolos, exorcismo, purificación…aristas y entrañas, de nuevo el universo de Susana Guerrero aflora en estas obras, cuya exposición “Impulsos y retornos” forma parte del circuito Sculpture Net Work, visible en 20 países. Una vez clausurada la exposición, Susana prepara ya su próxima cita en Madrid, del 18 al 22 de abril en la feria Gabinete del dibujo, la estampa y de las bellas artes, donde expondrá una instalación de xilografía y varios dibujos de la mano de la neoyorquina Thomas Jaeckel Gallery, con la que preparará su próxima muestra individual a finales de año en la gran manzana.

Obra de la exposición "Impulsos y retornos", de Susana Guerrero. Foto: HdLDe este modo la trayectoria de Susana Guerrero se afianza como referente del arte contemporáneo más personal e intimista, con seguidores fieles de largo recorrido, como comenta la artista: “Mi galerista dice que mi obra no es de éxito inmediato, sino que tiene una trayectoria más pausada. El público que la conoce y le gusta, la sigue, crea fidelidad, lo que es muy positivo”.

Sin pausa y con nuevos horizontes, Susana tiene previsto exponer en tierras alicantinas el próximo otoño en El Campello, y esta primavera comenzará su participación en el Museo de Arte Contemporáneo del Camino de Santiago, de gran proyección nacional. Su obra, escultura de gran tamaño, será expuesta  en distintos puntos del camino de Santiago junto con otras creaciones con el fin de divulgar los valores del Camino como vía de conocimiento universal. También su obra viajará a tierras del norte peninsular, en concreto a la Fundación Botín de Santander, donde con la bailarina y coreógrafa Asun Noales pondrá en marcha el espectáculo conjunto "Rito". 

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