AQUEL ALICANTE QUE SE NOS FUE / Recuerdos III: las radionovelas, la Caja de Ahorros Infantil y los campos de fútbol

JOAQUÍN ÑECO

En las décadas de los años 40 y 50 la radio tuvo un gran auge como medio de comunicación. En esa época, el porcentaje de analfabetismo en España rondaba el 50 por ciento y sólo la mitad de los niños españoles iban al colegio. La población recurría a la radio para estar informados de las noticias del día y a la vez tener un medio de distracción. Yo lo viví de primera mano porque tenía familiares muy próximos que se encontraban en esta situación, al haber tenido que trabajar a tempranas edades y no poder ir al colegio para adquirir, por lo menos, una formación básica: saber leer y escribir.

El agua que tocamos en los ríos es la postrera

de las que se fueron y la primera de las que vendrán;

así el día presente.

Leonardo da Vinci

 Emisora de Radio Alicante en 1940. Foto: Archivo Municipal de Alicante

Las radionovelas y los programas radiofónicos. ¡Cuántas familias se reunían en torno a aquellos receptores de onda corta y larga para oír los seriales! Eran hasta tema de conversación, entre los vecinos, cuando se encontraban en los descansillos de las escaleras de las viviendas y se preguntaban, mutuamente, si habían oído el capítulo diario. Recuerdo, entre los más famosos seriales, “Lo que Nunca Muere” y “Ama Rosa”. Era tal la expectación que crearon entre la audiencia, que España se paralizaba y la gente dejaba de hacer lo que estuviera haciendo para oír el capítulo del día.

De esta forma empezaba la emisión de los capítulos: “La cadena S.E.R.(música de intriga) presenta (más música de intriga) a Pedro Pablo Ayuso y a Matilde Conesa en (más música de intriga) Ama Rosa. Con la participación de Daniel Dicenta……." y a continuación seguía una larga relación de actores radiofónicos en los papeles secundarios. Todos los capítulos terminaban de la misma manera: “¿Qué le sucederá a tal o cual personaje? ¿Encontrará Ama Rosa a su hijo?...con lo cual se creaba una expectación para el capítulo siguiente, y daba pie al presentador para que terminase con la frase: “No se pierdan el próximo capítulo”.

Emisora de Radio Alicante en 1940. Foto: Archivo Municipal de AlicanteDe los programas radiofónicos, recuerdo “Cabalgata Fin de Semana” que conducía el locutor de origen chileno, posteriormente nacionalizado, Bobby Deglané en Radio Madrid y los partidos de futbol y combates de boxeo que retransmitía Matías Prats padre. 

Otro de los espacios más populares era el de discos dedicados. Era un espacio diario y siempre en el mismo horario, en el que los oyentes solicitaban, previo pago, la audición de un disco que lo dedicaban a sus seres queridos, conocidos o amigos con motivo de sus cumpleaños, santos o cualquier evento destacable. Había unos determinados días al año en las que las solicitudes aumentaban de forma importante y, además, se repetían año tras año. En época de comuniones siempre se oía a Juan Valderrama cantar “La Primera Comunión”; en el día de la madre era Antonio Machín con su “Madrecita del Alma Querida”; y en Navidades, era Bing Crossby el que nos las amenizaba con su “White Christmas” (Navidades Blancas). Había hasta canciones dedicadas para los que se iban a buscar trabajo a Alemania y ahí estaba Juan Valderrama, de nuevo, con “El Emigrante”. En fin, era este espacio de radio, un cajón de sastre para satisfacer los deseos de cualquiera de los oyentes.

La Rambla en los años 40, sede de la primera Caja de Ahorros Provincial. La Caja de Ahorros Infantil. Perteneciente a la que, por aquel entonces, se llamaba la Caja de Ahorros del Sureste de España y después la desaparecida C.A.M., estaba situada en la Rambla, en lo que hoy es el edificio en donde ha estado, últimamente, la Oficina de Turismo del Ayuntamiento. Esta pequeña sucursal surgió con la idea de fomentar el ahorro en los niños, y su Junta de Gobierno se formó con alumnos designados por los diversos colegios de Alicante y la provincia. Las reuniones de la Junta se hacían los jueves por la tarde porque, en ese día de la semana, en los colegios, no había clase. En las juntas se trataban diversos asuntos relacionados con el funcionamiento de esta oficina, y también los de tipo cultural y las actividades que realizaban, la propia Junta, y muchos de los numerosos niños impositores que colaboraban desde diversos puntos de la provincia, todos ellos dirigidos exclusivamente a los niños.

La primera Junta de Gobierno estuvo formada por los siguientes miembros: como presidente, Román Bono Gardiola; como Secretario, Antonio Lledó; y como vocales, José López, Vicente Aracil, Joaquín Ñeco, José Onofre, Manuel García y Carlos Frías. Tengo que decir, en honor a la verdad, que todos trabajamos con la ilusión de nuestros pocos años que pusimos en algo que considerábamos trabajo y responsabilidad de adultos y sin ninguna retribución ni prebenda, no como otros que con el transcurrir del tiempo, se han “forrado” y han llevado a la quiebra una institución que tanto colaboró socialmente y en la que tanto confiamos los alicantinos, depositando nuestros ahorros  en ella para que unos “chorizos”, se los hayan llevado a manos llenas.

Se editaba un revista que se llamó “Lo que nosotros hemos visto”, que se repartía en la propia oficina y también se mandaba a los diversos colegios de la provincia, para que se distribuyese entre los alumnos, en la que colaboraban los miembros de la propia junta y cualquier niño que nos mandara su colaboración, bien fuese un pequeño artículo, o incluso anécdotas u opiniones. También se incluían las actas de las diversas juntas con detalles comolos clientes más asiduos, el de menos edad y el que contaba con más capital ahorrado, con una nota adicional en la que se decía que “no se daban sus nombres porque está prohibido al ser un secreto profesional”. ¡Qué exquisita candidez infantil!

Debimos de hacer bien nuestro trabajo, porque en una ocasión en la que vino un director de una caja de ahorros alemana, el señor Wilheln Stephani, en visita de trabajo a la caja de los “mayores” como decíamos nosotros, enterado de que existíamos también los “menores”, quiso presenciar el funcionamiento de nuestra junta y asistió a la que se celebraba el jueves de esa semana. Estuvo muy atento durante el tiempo que duró la reunión y recuerdo que lo único que dijo, porque no dominaba muy bien el castellano hablándolo pero sí que lo entendía, que había tomado muchas notas de todo lo que había visto y oído que le habían impresionado favorablemente y que pensaba comunicárselo a sus superiores para crear también, en la Alemania Federal, una caja similar con una junta también de niños.

Estoy seguro que a muchos lectores les habrá traído recuerdos nostálgicos al leer estos pocos renglones, sobre aquella caja tempranamente desaparecida y estoy seguro que uno de ellos, será la hucha que nos daban para que la llenásemos peseta a peseta, duro a duro, para que una vez que no le cabía una moneda más, la abriesen en la propia oficina y nos ingresasen en nuestra cartilla su contenido.

Mostradores de la antigua Caja de Ahorros de Alicante.

Aún, después de los años transcurridos, siento el mismo orgullo que sentí en el momento en que fui elegido para formar parte de la Junta de Gobierno de esa caja, y creo que aunque fui de los pocos que la formamos que no pasé a trabajar en la caja de los “mayores”, quizás porque sentía otras inquietudes para mi futuro que, afortunadamente se vieron cumplidas, reconozco que fue un motivo muy importante para crear, en mi formación, un sentido de la responsabilidad que me ha acompañado a lo largode mi vida.

Antiguo campo de fútbol de Bardín.Los campos de fútbol La Viña y el Bardín. Habrán muchos aficionados herculanos que recordarán estos dos campos, ya desaparecidos, en los que jugó el equipo de sus amores. En ellos, el Hércules C.F. obtuvo triunfos y ascensos,y derrotas y descensos. La Viña debía su nombre a Casimiro de la Viña que cedió los terrenos, que estaban ubicados en el actual barrio de la Florida, en el lugar que hoy ocupa la plaza que lleva este mismo nombre, para que el equipo jugara desde 1922 hasta 1932 en esa sede.

A partir de 1932, el Hércules pasa a jugar en el estadio Bardín, gracias a la cesión de unos terrenos cuyo propietario era Renato Bardín  Delille y que su hijo Renato Bardín Mas, como directivo del club, se encargó de su construcción. Estaba este estadio al lado, del también desparecido, Cuartel de San Fernando en cuyo solar se pretende construir la Ciudad de la Justicia, ya veremos cuando, y en el jugó el Hércules hasta el año 1954 en que se cambió al remodelado La Viña. En este período de los años cincuenta, el Hércules compartió el campo con el Alicante. En 1961, dejó de utilizarse como campo de futbol y en 1963 se demolió para edificar en su lugar unos bloques de pisos. En la Viña, siguió jugando el Hércules hasta 1974 en que se inauguró el nuevo estadio del Rico Pérez.

Fachada del antiguo campo de fútbol de La Viña

Hasta aquí llega la pincelada de algunos de los recuerdos, que guardo en mi memoria, de este Alicante que se nos fue. Mi última reflexión, reiterándome en la introducción que hice en el inicio de este relato es que, cuando desaparece algo que hemos conocido en nuestra niñez o juventud en la ciudad en la que hemos nacido y vivido, es como si desapareciera algo de nuestra vida, de nuestra existencia y tan sólo nos queda recordarlo con nostalgia, para hacer válido aquel refrán que dice: “Cualquier tiempo pasado fue mejor”. ¿ O no?.

                                                                                                               

 

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