AQUEL ALICANTE QUE SE NOS FUE / Recuerdos I: la Ermita del Socorro, Paseíto Ramiro y los tranvías

JOAQUÍN ÑECO

¿Por qué en nuestra ciudad de Alicante, se ha destruido tanto patrimonio histórico y tradicional alegando que se hacía por el bien de sus ciudadanos? Siempre he considerado estas “maniobras” como maniqueas, porque detrás de ellas lo que realmente se oculta son intereses privados e incluso políticos que no aportan absolutamente nada, en general, a la ciudadanía y, por el contrario, se pierden bienes patrimoniales que están unidos a tradiciones y sentimientos de toda la vida. La historia de una ciudad no está reflejada sólo en los archivos, sino también en sus monumentos, en su distribución urbana, en sus barrios etc. y, en mi opinión, se deben conservar porque son su esencia como ciudad, sin que haya que olvidar que también debe progresarpero respetando todo aquello que le ha dado su carácter, a través de los tiempos, como núcleo urbano.

El agua que tocamos en los ríos es la postrera

de las que se fueron y la primera de las que vendrán;

así el día presente.

Leonardo da Vinci

 

RECUERDOS

Antigua Ermita de Virgen del Socorro, en el Raval Roig de Alicante.

La ermita del Socorro en el Raval Roig. Entre los muchos “crímenes” urbanísticos que se han cometido en nuestra ciudad por nuestros prebostes políticos, escudándose en la modernidad y que las decisiones que tomaban eran por el bien de Alicante, hay uno que no cabe en una cabeza lógica y bien amueblada. El derribo de esta ermita en 1973 ha privado a las generaciones actuales de contemplar este monumento que era parte de un edificio en donde hubo, además, una torre de vigilancia. El edificio perteneció a los caballeros templarios a partir de 1270. Esta misma orden instaló en esa ermita una imagen de la “Mare de Deu del Lluc”, probablemente traída desde Mallorca, del santuario que lleva el mismo nombre de la Virgen, por algún miembro de esta orden. Desaparecida la orden a instancias del papa Clemente V, la ermita siguió en pie con el paso de los años, hasta que la orden religiosa de los agustinos en 1585 se hizo cargo de ella hasta que en 1609 se trasladaron a la ciudad, dejando para su cuidado a un fraile. Con el transcurrir de los tiempos, pasó a pertenecer al patrimonio de la basílica de Santa María.

Parking actual en el Raval Roig.Lo más sangrante del caso es que el derribo de este monumento, con siete siglos de existencia, fue una pura especulación urbanística para levantar un aparcamiento de coches, en el que por deferencia, se cedió un pequeño local como sede de la nueva ermita. Ya en la década de los 90, concretamente en 1997, si no recuerdo mal, hubo una tromba de agua producida por una gota fría, que descargó 220 litros por metro cuadrado en apenas seis horas, y se llevó parte de la fachada que da a la carretera de ese aparcamiento. No sé lo que le pasó a la nueva sede de la ermita y si afectó a los "pasos" que guarda en su interior. Los alicantinos sabemos que estos fenómenos meteorológicos son frecuentes en nuestra ciudad, y es posible que una avalancha de agua tan fuerte como las que se producen en esta zona, al ser cauce natural de desagüe del Benacantil, pudiera llevarse por delante al “Morenet” y a la“Mare de Deu del Socors” que todavía siguen saliendo a procesionar -el “Morenet” en Semana Santa y la Virgen del Socorro en septiembre-. Dios no lo quiera.

A lo largo de su historia, esta ermita se ha conocido con los nombres de San Sebastián, Mare de Déu del Lluc y Mare de Déu de Socors.

 El paseíto de Ramiro. Este coqueto paseíto era el lugar de juego de muchos niños que vivían en sus proximidades, entre los que me encontraba, y el recreo de un colegio público, el Rafael Altamira, que ocupaba el espacio en el que actualmente está instalada la Biblioteca Nacional Azorín.

Antiguo paseíto Ramiro de Alicante.

Por las noches, allí las parejas de novios, amparadas en la oscuridad de sus rincones, daban rienda suelta a sus pasiones amorosas. Entiéndaseme bien, las pasiones amorosas de aquellos tiempos, que nada tienen que ver con las actuales, si acaso un beso o un “achuchón”. Este paseíto, tan emblemático de nuestra ciudad, era también el lugar en donde se celebraban, en agosto, “Las Alboradas”, en honor de nuestra patrona La Virgen del Remedio. En 1971 comenzaron, tras la demolición del colegio, las obras para la construcción de la biblioteca y aparecieron parte de las ruinas de la muralla árabe. Esa fue la herida de muerte para que el querido paseíto desapareciera tal y como lo habíamos conocido los alicantinos durante más de un siglo, y en su lugar apareciera ese monstruo de cemento que acabó con ese lugar tan recoleto que tantos recuerdos nostálgicos nos trae a nuestra memoria.

Actual configuración del paseíto Ramiro

Los tranvías. En el año 1969, un político alicantino, del que omito su nombre por discreción, anunció que los tranvías desaparecían porque, en su opinión, “eran un transporte lento y que no estaba acorde con la imagen turística que debe dar Alicante”. De un plumazo se cargó setenta y seis años de historia de los tranvías, que habían circulado por nuestra ciudad con tracción animal, con pequeñas locomotoras de vapor y, finalmente, con tracción eléctrica. Pero no sólo se cargó los vehículos, sino que también hizo lo propio con toda la red viaria. Fueron sustituidos por autobuses porque, según este político, eran la modernidad. El tiempo ha dado la razón a los que pensamos en aquellos días que el tranvía era el mejor transporte para las áreas urbanas, sobre todo por el insignificante impacto ambiental en comparación con el que genera una red de autobuses. La cordura afortunadamente se ha impuesto y hemos vuelto a lo que desechamos hace cuarenta y ocho años.

Antiguos tranvías de tracción animal de Alicante.

La red viaria de aquellos años, según los libros y documentos que han llegado a mis manos, era la más extensa de toda España, pues comunicaba el centro de Alicante, no sólo con todos los barrios, sino también con Vistahermosa, la Santa Faz, San Juan, Muchamiel y San Vicente. De haberla conservado, ¿cuánto dinero nos podríamos ahorrar en las futuras ampliaciones del actual T.R.A.M.?

Tranvía de los años 60 circulando por AlicanteRespecto a lo que dijo este político, que Alicante como ciudad abierta al turismo no se merecía un medio de transporte como este, yo le diría que ciudades a las que hemos viajado últimamente los españoles, como turistas, tienen en gran estima conservar los tranvías de principios de los años del siglo pasado. Me refiero naturalmente a los de tracción eléctrica. Por poner ejemplos, ahí está San Francisco que todavía conserva un tranvía que se ha hecho famoso no sólo por su edad, sino que es algo a visitar en el recorrido turístico de la ciudad, amén de las muchísimas películas en las que ha aparecido como icono de la ciudad. O Nueva Orleans, donde los tranvías se han repuesto, después de restaurarlos tras el huracán Katrina. O Capri que también tiene un tranvía de cremallera para subir desde el puerto a la parte alta de la ciudad. O Praga, Viena, Lisboa, Varsovia, etc. Sería muy largo enumerar las ciudades que todavía conservan esas reliquias de tiempos pasados como atractivo turístico.

Desde luego, que poca visión de futuro tuvo este político. ¡No dio ni una en el clavo!

Antigua línea del tranvía alicantino en  los años 60Los tranvías, que todos recordamos, eran aquellos que tenían formas poco aerodinámicas, de líneas rectas y pintados de amarillo. Algunos de ellos terminaron como objetos publicitarios situados al borde de carreteras o en sitios estratégicos que se podían ver circulando por ellas. Dos ejemplos, muy cercanos, los tenemos o hemos tenido, en la carretera de Cartagena pasado el complejo de Gran Alacant (este desaparecido) y a la salida del túnel de la Coveta Fumá, en la carretera nacional de Valencia.

Estos tranvías se remodelaron en los propios talleres que tenía la compañía tranviaria y aparecieron en nuestras calles, los de color azul con unas formas más aerodinámicas. Hasta teníamos los medios, que con el tiempo hubiesen ido evolucionando, para haber mantenido nuestros tranvías y la red viaria como se demostró con esa remodelación.

Actual Tram de AlicanteAfortunadamente, y lo celebro, se han recuperado aunque más modernos, los nuevos tranvías que han demostrado, por los datos que aportan las instituciones que se encargan de su gestión, un nivel muy alto de pasajeros que los utilizan y sobre todo un nulo impacto medio ambiental. Enhorabuena.

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn