Un camino en Agost


 

Por TONI GIL

Vivo casi la mitad del año en el campo, en el municipio de Agost. Un vecino, que reside  permanentemente, me decía hace unos días al respecto del estado del camino por el que nos cruzamos a menudo:  “Cada vez está peor; hace poco he hablado con el Alcalde, y me dice que es cosa de la Diputación, y le he respondido que a quien pago mis impuestos –obviamente se refería al IBI- es al Ayuntamiento”.


A vueltas con proyectos que podrían afectar al contenido y responsabilidad de las Diputaciones, conviene recordar que es fácil de entender que cuanto más cerca se sitúe la Administración de los administrados la eficacia de la gestión debería subir varios puntos. Yo no sé si vaciar el organismo provincial de presupuestos y funcionarios y traspasarlos a la Generalitat sería o no adecuado, sí parece que alejar los problemas impediría detectarlos y resolverlos eficientemente.


Tampoco estoy seguro que aquellos proyectos nonatos de comarcalización serían en la práctica la respuesta adecuada para resolver problemas locales, quizás pasaríamos –en Alicante- a disponer de seis o siete mini-diputaciones con estructuras multiplicadas y responsabilidades dispersas.


Pero hay soluciones que deberían ser fáciles de implantar. Volvamos al camino de los vecinos de Sol del Camp: este transcurre exclusivamente por el municipio agostense. ¿Ha de ser responsabilidad de la Diputación? ¿No sería más lógico que lo fuera del municipio? ¿Ha de revertir presupuestos el organismo provincial al local para este tipo de cuestiones? Discutan eso.


El asfalto del dichoso camino se “levantó” en dos tramos al convertirse hace unos meses en una torrentera; en los laterales lucen frondosos matorrales que impiden –incluso- la visión de un par de señales de tráfico. No es el único del municipio que necesita que “quien corresponda” le dedique atención, algún pequeño presupuesto. Una treintena de vecinos lo demandaron por escrito al concejal correspondiente, sin resultado; se entregó copia al líder de la oposición, flamante cargo en la “Dipu”, también sin respuesta.


Es solo un ejemplo. Pero mientras tanto esta carreterita local y modesta no se mejore, todos esos pleitos entre la Generalitat y la provincia parecen excusas para no resolver los asuntos que afectan a los contribuyentes. Busquen el camino de una vez y arreglen los baches, por favor.

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