Cataluña y el Imserso

Toni Gil

Por TONI GIL

Un par de veces al mes recibo un correo electrónico del Club Mundosenior en el que se me informa de las plazas disponibles en los próximos 30 días, tanto para viajes con transporte incluido como solo plazas en los hoteles que participan en el programa concertado con el Imserso. Últimamente me ha llamado la atención la numerosa oferta de plazas disponibles en Cataluña, y me he permitido anotar dónde: en la provincia de Barcelona 56 referencias, en Girona 75 y en Tarragona 49; total 180. No podemos conocer hoy el número de camas, multiplicados por 7 o 10 días, que quedarían vacías sólo en las próximas cuatro semanas.

Pero si comparamos estas cifras con las de otras Comunidades, sí podemos sacar alguna conclusión: Comunidad Valenciana, 9 (5 en Alicante, 2 en Castellón, 2 en Valencia). Andalucía, 19 (Almería, 14, Huelva 4 y Málaga 1). Baleares, 1 (Palma) y Murcia, 1.

Los hoteleros catalanes no deben tener muchos motivos para estar satisfechos, y aunque no podamos comparar estas cifras con las de un año atrás, es evidente que si no las hubieran ocupado entonces no se hubiesen ofrecido al Imserso de nuevo para su previsible ocupación. Pese a ello, ni a los empresarios ni a los empleados (esos que en su mayoría suelen ser fijos discontinuos), ni a los sindicatos, se les oye manifestarse.


Cuando acabe la temporada 2017/18 es probable que se nos faciliten datos estadísticos de los cuales quepa inferir algunas conclusiones, y prever la situación que pueda producirse, con cambios positivos o quizás más negativos para la industria del turismo catalán. Nunca es demasiado tarde para reconducir los errores, pero la velocidad de recuperación rara vez es del mismo ritmo que la de la caída.


Así que, cuanto antes tomen nota mejor quienes están generando esta especie de antipatía por todo lo catalán que recorre la piel de toro, globalizando indebidamente a tirios y a troyanos, mejor. Con permiso de los hoteleros alicantinos, que quizás se estén beneficiando colateralmente y a quienes no pretendo perjudicar con esta reflexión, por supuesto.

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn