Cruceros que van y vienen

Toni Gil

 

Por TONI GIL

En 1992, tras la fusión CAM-CAPA que dio origen a la “nueva” Caja del Mediterráneo, propusimos y llevamos a cabo un sorteo entre los clientes de un viaje en barco hasta Sevilla, para visitar la Expo. En realidad fueron tres: el primero partió desde Valencia, el segundo desde Alicante y el tercero desde Cartagena. Viajes Ecuador se encargó de la gestión de traer un barco adecuado para mar y rio –en su destino amarró frente al puente de Triana- y al chequear los costes que habíamos de asumir por tan singular empresa pudimos comprobar que los de atraque desde los tres puertos de salida eran sensiblemente diferentes: las tasas en Cartagena eran las menores, las medias los de Valencia y el puerto más caro resultó ser el de Alicante.

Parece que algo así sigue ocurriendo, y el origen está –según me aseguran- en que las tasas se establecen normativamente y tienen una relación muy directa con la cuenta de resultados de cada puerto, y el de Cartagena -por ejemplo- con su tráfico de petróleo y gas está en condiciones de ser el puerto más barato de España y por tanto puede ofrecer mejores “tarifas”.

Siendo ello un elemento competitivo a la hora de ofrecerse como punto de escala, no es el único. Otro, sin duda, es el atractivo turístico de los destinos, aunque es bastante relativo. Me explico: si uno compra un crucero por el Mediterráneo, es fácil que incluya Roma, que como sabemos no tiene puerto y el atraque se produce en Civitavecchia, que está nada menos que a ¡¡¡80 kilómetros!!! El desplazamiento tiene alternativas: uno puede adquirir una excursión de las que ofrecen a bordo, o ir por su cuenta en tren, bus o taxi; en todo caso pierdes medio día entre ir y volver a tiempo de embarcar de nuevo, pero obviamente ir a Roma merece la pena aunque sea solo por unas horas.

Aquí se ha anunciado que dos compañías abandonan nuestro puerto como punto de escala, y una de ellas aduce el escaso atractivo de la oferta de la ciudad para los turistas, y ante la nula respuesta municipal de organizar rutas de interés. Comerciantes y hosteleros han clamado contra el Ayuntamiento, pues parece que esto tampoco lo ha hecho con eficacia y prontitud; no es una excepción. Aun así, una “fuente” digna de crédito me asegura que aunque sea esa la causa justificativa, no es la real, y han influido otras cuestiones en la decisión.

Tanto si es una excusa como si no lo es conviene, en todo caso, recordar que el puerto no es solo de la ciudad; es el puerto de la provincia y aún más. De forma que a los errores de la concejalía de turismo habría que añadir los no menores del Patronato Provincial, en este caso responsabilidad de “la dipu de los pueblos”.  Además de un “Alicante Arqueológico” –por sugerir una ruta capitalina- la provincia también puede preparar destinos interiores de interés, que los hay, de forma que se diseñe una oferta para todos los gustos. Y esos destinos –Orihuela Monumental, Novelda Modernista, Elche y su palmeral, Monóvar azoriniano, Alcoy festero…- están a no más de 60 kilómetros, y en todos además de cultura hay una gastronomía de primer orden.

Aun así, leo en “Alicante Plaza” que se acaba de captar a otras tres firmas: Tui, Norwegian y Aida, lo que asegura para 2018 una gran cifra de visitantes cruceristas. Ello no debería obstar, todo lo contrario, que las administraciones locales  dejaran de pelearse –eso sí lo hacen bien y a menudo- y se pusieran a trabajar juntas. Para que no se puedan aducir excusas banales.

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