La autocrítica la dejamos para luego

Mireia Pascual 

 

por MIREIA PASCUAL

1989. Cae el muro de Berlín y ese hecho se convierte en histórico. En el símbolo de que se acaba la separación y segregación. Nos asusta, nos parece aberrante e inhumano que hoy en el año 2017 Donald Trump, recién nombrado presidente de los EEUU, vaya a construir un muro en la frontera con México. ¿Qué más dará un muro en México que una valla en Melilla? Lo importante es criticar lo ajeno. La autocrítica ya, si eso, la dejamos para luego. 

 

Portada de "The New York Times Magazine"El odio al otro se expande, por desgracia, por todo el mundo. Los dirigentes de extremas derechas e izquierdas se obsesionan en cerrar fronteras, en culpar al inmigrante de las crisis económicas, de las faltas de trabajo, de las desigualdades. Error. ¿Nadie se para a pensar en lo bien que nos vinieron en tiempos buenos los inmigrantes que cubrían aquellos trabajos que en España nadie quería hacer? Ellos, personas, como tú y como yo, buscan una vida mejor en un lugar lejano, buscan trabajo y buscan vivir. Tienen el mismo objetivo que todos. Como los miles de españoles jóvenes que hoy en día se ven obligados a irse a Inglaterra, Alemania, etc. ¿Nos gusta que los discriminen allí? ¿Qué los miren por ser diferentes? ¿Por ser de otra cultura, hablar otra lengua y ser de otro país?… Pues no hagamos lo mismo.

 

Todo esto muestra falta de empatía, un valor en detrimento que, sin embargo, es la base y el fundamento de cualquier sociedad pacífica. La empatía, la comprensión, el compartir, la solidaridad. Nada mejor que la portada de "The New York Times Magazine" explica los planes de Trump. Con ese ‘yoísmo’, el aislamiento es lo que va a conseguir. 

 

Me asusta que un niño de primaria me dijera el otro día que la guerra es buena porque ayuda a desarrollar nueva tecnología. Debatible, además, yo creo que es justo al revés. Me asusta que este pensamiento se ponga por delante de otros mucho más necesarios como las muertes de niños como él (otra vez esa capacidad de empatizar), de la destrucción de ciudades y países, del avance de la humanidad, imposible sin una paz establecida.

 

Ya lo decía hace unos días Gorbachov (premio Nobel de la Paz en 1990) en una entrevista publicada en la revista "Times": “Parece que el mundo se está preparando para una guerra”. La militarización política y la nueva carrera de armamento son un peligro. Y son EEUU y Rusia los que controlan el 90% de los arsenales nucleares que amenazan en este momento la paz mundial.

 

Y la opulencia. La casa de Trump dorada, recargada a lo más estilo rococó. Que se note el poderío. Que poco a poco se vaya haciendo más evidente la separación de clases. Como en nuestro país, en el que mientras algunos corruptos se quedan con el dinero de todos, otros no pueden ni pagar la luz y viven en la más mísera pobreza energética.

 

Investidura de Donald Trump con su mujer sujetando la Biblia. Foto: FLICKRCritiquemos también su actitud con las mujeres. ¿De qué nos sorprende el rostro triste de Melania que incluso fue motivo para la creación de un hastag que se convirtió en Trending Topic #FreeMelania? En primer lugar, ella ha decidido su vida, su rol de mujer florero. Independientemente de que nos pueda dar pena porque su máxima aspiración en la vida sea vivir en una casa de oro con un hombre que no respeta a las mujeres, ni a nadie. En segundo lugar, es evidente que Trump es un misógino. Insulta a las mujeres desde siempre, aunque su condición de presidente de una de las potencias más grandes del mundo y su papel anterior como candidato, lo hayan hecho mediático. Esto le viene de familia, su familia se hizo rica por su abuelo, quién en la época de las colonias construyó bares de alterne para satisfacer las necesidades de los barones que llegaron a America para hacerla un “país grande”. Y ante un político que considera a la mujer inferior, me vino a la mente el comentario de Cañete el día siguiente de debatir con Elena Valenciano: "El debate entre un hombre y una mujer es muy complicado porque si se hace un abuso de superioridad intelectual, o lo que sea, parece que eres un machista que está acorralando a una mujer indefensa”.

 

Su relación con los medios. Yo fui la primera que se asustó cuando vi las imágenes de aquella rueda de prensa en la que iba vetando las preguntas de los periodistas de aquellos medios que no iban al son de sus intereses. No dejaba preguntar y lo acompañaba de desagradables comentarios acusándolos. Luego me acordé de Rajoy en la pantalla de televisión dando una rueda de prensa sin preguntas y en diferido. 

 

Caricatura de Donald Trump. FOTO: FLICKREn definitiva, sí, a nadie nos gusta Trump, es una persona racista, misógina, irrespetuosa y, lo más peligroso de todo, es una persona bélica. Pero insisto, hagamos autocrítica. El muro de México y la valla de Melilla. La riqueza contra la pobreza. El hombre político expresando su superioridad ante la mujer, allí y aquí. El trato con los medios, sea en persona o a través de un plasma.

 

Por cierto, la madre de Donald Trump nació en Escocia y a los 18 años se fue a vivir a EEUU, él es hijo de una inmigrante, a la que con su nuevo lanzamiento de ‘ley’ no dejaría entrar en el país.

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