AL PASO / A Vox lo están engordando PSOE y Podemos

RAMÓN GÓMEZ CARRIÓN

Las mentiras son mentiras las diga Pedro Sánchez o su ‘porquero`; las diga Agamenón o Iglesias (Machado escribió que “la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero”). Según Ábalos, secretario de Organización del Partido Socialista Obrero Español (que valoró los resultados de las elecciones andaluzas en ausencia de Sánchez) y según Pablito Iglesias lo ocurrido en Andalucía es una tragedia para la democracia y ambos culpan al PP de que Vox haya conseguido 12 escaños en el Parlamento andaluz. Los dos salieron a la palestra mediática con cara de pocos amigos, muy enfadados por unos comicios que han enviado al paro a Susana Díaz y que causarán daños colaterales importantes en la formación podemita.

Acto de presentación de VOX en el estadio de Vistalegre (Madrid) del pasado 7 de octubre. Foto: VOXLos dos líderes de la izquierda y de la extrema izquierda (el PSOE ha patentado la marca ‘Somos la izquierda’ y Podemos parece contento con que le instalen en la extrema izquierda) lloraban a moco tendido por la desgracia que se le viene encima a Andalucía al haber votado los andaluces (no los catalanes) a unos parlamentarios a los que Pablito engloba en la extrema derecha. El podemita asegura que movilizarán cielo y tierra para acabar con los extremistas y recuperarán la democracia en Andalucía anunciando nuevos tiempos de libertad, igualdad y fraternidad.

Los comunistas podemitas no son los más indicados para hablar de libertad. El comunismo de Iglesias y su compañero de Izquierda Unida, Alberto Garzón, es incompatible con la libertad; entienden la igualdad eliminando la propiedad privada (aunque se compre uno de ellos un chalet de 600.000 euros) y la fraternidad ni siquiera la practican con los compañeros de partido y de ello hay millones de testimonios en Rusia y en China.

La culpa de que Vox haya conseguido 12 escaños, cuando ni siquiera las mejores previsiones de las encuestas pre-electorales le adjudicaran más de cuatro, es casi exclusivamente fruto del mal gobierno en Andalucía y de las pésimas alianzas de Pedro Sánchez con Podemos, nacionalistas catalanes y vascos y con ERC, todos ellos contrarios a la unidad de España. Muchos andaluces se han enfadado con los socialistas que no quieren defender a España y los valores que durante siglos fueron patrimonio de casi todos los españoles, fueran monárquicos o republicanos, pues los más conspicuos de los republicanos nunca fueron comunistas. Que los comunistas podemitas pretendan levantar la bandera de la democracia es absurdo y sus votantes les irán abandonando conforme vayan descubriendo las mentiras que esconden sus falsas proclamas democráticas.

El subordinado de Iglesias en la izquierda extrema, Alberto Garzón, se cisca en la extrema derecha (los extremos se tocan) y la liga con PP y Cs para calificar lo de Andalucía como una “ola reaccionaria”. Unidos-Podemos han perdido 300.000 votantes andaluces. No quieren perder más en las próximas generales y para ello rezan civil y miserablemente a los independentistas para que apoyen los presupuestos que Iglesias y él han impuesto al okupa de la Moncloa.

Lo más triste sería que el PSOE de Sánchez no rectificara. De seguir siendo humillado  vilmente por sus socios de gobierno libremente elegidos por él, cuando lleguen las elecciones generales (auque las retarde) podría recoger todavía peores resultados que en los últimos comicios por muchos y buenos que fueran los augurios de las encuestas de ‘su’ CIS.

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