BALONES A LA OLLA / Valencianos de primera, valencianos de segunda. Un esperpento en la capital del Turia

REDACCIÓN

En la matinal de ayer domingo, el Hércules arrancó un punto en su visita al filial valencianista. El Mestalla. Bien pudieron ser los dos, a tenor del dominio alicantino, que se hizo más intenso en la segunda mitad, con dos claras ocasiones desperdiciadas en las botas de Emaná y de Carlos Martínez. Un sabor agridulce, porque el botín se antoja escaso por los méritos contraídos. Fue tan intensa la semana en el seno blanquiazul y lo sucedido en los  prolegómenos del encuentro, que quizá la película del partido y lo acaecido en el mismo sea lo de menos.

Valencia Mestalla 0 - Hércules 0

Momento del partido disputado entre los equipos de Valencia Mestalla y Hércules CF. FOTO: Hércules CFEn esta vida, a veces, hay cosas que negamos porque no pueden ser verdad, eso sólo pasa en la ficción. Pero en ocasiones la realidad es capaz de superar a la propia ficción. Comenzó la semana de forma convulsa, con la dimisión de Quique Hernández como presidente de la entidad herculana; ocho meses en el cargo y ha dicho adiós. Una noticia propia de una inocentada de un veintiocho de diciembre en la sección de deportes. Una inocentada, pero era verdad. ¿Hasta dónde estaría el hombre, para marcharse? Convocó rueda de prensa fuera de las instalaciones del club, y aunque dijo cuatro cosas, no llegó a decir ocho, es evidente que no quiso hacer mucho daño. Habló de barbaridades, de cosas mal hechas, pero cuando le preguntaron que las dijera, argumentó habérselas dicho ya, a quien corresponde. En cierto modo nos dejó con la miel en los labios. No nos creemos que todo se reduzca a unas entradas de más regaladas o no, o a que entren gratis los chiquillos de un colegio o no. Eso son nimiedades que hablando entre adultos se solventan. A la postre explicaciones infantiles y pueriles, y estando de parte de Quique, más que de Ramírez, le faltó decir algo o no lo dijo todo.

Qué donde hay capitán no manda marinero, ya lo sabemos. Qué quien manda, manda, también lo sabemos. El caso es que harto estaría pese a reconocer que ser presidente del Hércules, es uno de los cargos más atractivos que uno puede ostentar en la ciudad de Alicante.

Todavía con las convulsiones y algo de fiebre no reconocida, llegó el equipo a la disputa del partido de este domingo. A dirigentes y técnico no les quedaba otra que remar todos juntos, como si no hubiera pasado nada. En la jornada de ayer, todavía nos restaba vivir otra de esas cosas que, aun siendo reales, superan a la propia ficción. El Valencia-Mestalla, club de Primera División, remitió al Hércules doscientas entradas durante la semana para la afición que quisiera desplazarse. Se agotaron. Pero ayer mismo muchos por su cuenta tomaron el coche y se fueron hasta la Ciudad Deportiva del Valencia.

El club negó la entrada a todo aquel que la quisiese comprar en taquilla y que no fuese nacido en Valencia o provincia. Para ello exigió el carné de identidad, primera ilegalidad en un espectáculo público deportivo. Lo de ayer fue una ofensa no sólo a los intereses de la persona, sino un atentado a la dignidad, el honor y los derechos personales. Algo que con la Carta Magna, en la mano, quizá sea hasta anticonstitucional. Este agravio, afrenta, o marranada, como queramos llamarle, no debería quedar aquí, y punto. El Hércules, a nivel institucional, debería presentar una queja formal ante la Federación Española de Fútbol, ante todos los estamentos deportivos del país, y hacer correr como la pólvora esta noticia protagonizada por este club en cualquier rincón. ¿Que opinión tendrá de esto el Presidente de la Comunidad Valenciana, Chimo Puig? ¿Desde cuándo un señor nacido en Gandía, Jativa, Buñol, o Requena, tiene más derechos que otro nacido en Alicante, Denia, Villena, Elda, o Alcoy?

Por un momento olvídense del fútbol, imaginen que una empresa, o productora, entidad o corporación organiza un concierto de Sabina, en la Plaza de Toros de Sevilla, y como le interesa quedar bien con esa ciudad y provincia, comienza en  taquilla a pedir carnés de identidad, dejando entrar a los de Utrera, Carmona, Los Palacios y Mairena, pero descartando el dinero de los nacidos en pueblos de Córdoba, Cádiz, Huelva o Jaen. De jugado de guardia.

Por cierto, merced al punto cosechado ayer compartimos liderato con el Villareal B, y estamos a la espera de recibir al Badalona, que ayer pinchó en casa frente al LLeida. Por cierto, otra cosa. ¿Le interesa a usted, ser presidente del Hércules? Parece que van buscando uno. Creo que no es preciso ser nacido en Alicante, y tampoco en la provincia. Eso sí, se requieren tres requisitos imprescindibles. VER, OIR Y CALLAR. Y si no, que le pregunten al valenciano Quique Hernández.

 

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