Tregua para los británicos residentes

REDACCIÓN

La Costa Blanca, destino turístico del 30% de los turistas ingleses que visitan nuestro país cada año y residencia habitual de 70.000 británicos, es uno de los lugares donde más preocupan los efectos de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, prevista de facto para finales de 2020. El Secretario de estado de Asuntos Europeos Jorge Toledo, visitó Alicante y departió en un desayuno organizado por el Club Información y Casa Mediterráneo sobre los pormenores de este hecho histórico.

El subdirector del diario Información, Fernando Ramón, junto con el secretario de Estado Jorge Toledo. Foto: redacción HdLEl pasado 27 de marzo de 2017 el Reino Unido pidió formalmente su salida de la Unión Europea tras 44 años de permanencia. Nueve meses antes, un referéndum nacional había expresado el deseo de la mayoría de la población por el sí al abandono de la UE. Desde entonces, las negociaciones entre ambas partes no cesan en un intento por minimizar los efectos colaterales de la nueva situación sobre todo en la población, dada la intensa circulación de personas en materia de residencia y trabajo entre Reino Unido y el resto de Europa.

La asistencia sanitaria, la libre circulación de personas y de capitales son los tres ejes sobre los que las negociaciones, ya en marcha, se centran para dibujar el nuevo panorama de las relaciones bilaterales entre Gran Bretaña y la Unión Europea. Como señaló Jorge Toledo: “No será lo mismo y no será mejor, habrá fricciones que en la actualidad trabajamos para limarlas”.

El turismo es uno de los sectores económicos que más alerta está ante la culminación del Brexit, pues España recibe anualmente 19 millones de turistas del Reino Unido, de los que la Costa Blanca es receptor del 30%. Jorge Toledo expuso las condiciones en que los británicos podrán viajar a nuestro país una vez cumplido el plazo de salida: “Hasta 2020 nada cambiará y nuestra intención es que después no haya necesidad de visado para entrar a España. Los turistas podrán hacerlo con su documento de identidad, y respecto al tráfico aéreo, la situación actual de cielo abierto se sustituirá por un nuevo régimen que permita el mismo tráfico de vuelos que ahora”.

En lo que respecta a Alicante, la situación de los británicos residentes y los turistas que año tras año visitan la Costa Blanca, la libre circulación de personas y la asistencia sanitaria son los aspectos que más preocupan del proceso. Al respecto, Toledo despejó dudas y explicó que “los residentes británicos en nuestro país, así como los europeos residentes en el Reino Unido de más de cinco años, tendrán los mismos derechos que hasta ahora en materia de asistencia sanitaria y prestaciones laborales para el resto de su vida. No será así para los que lleguen después”.

Las relaciones comerciales entre España y Gran Bretaña es otro de los aspectos que más preocupa a ambas partes, pues en la actualidad la Unión Europea representa un mercado de 500 millones de consumidores para los productos británicos, así como Reino Unido constituye 70 millones para los europeos. Por ello, Toledo asegura que “en principio, el Gobierno no se plantea establecer aranceles. Se establecerán acuerdos comerciales bajo el principio de la convergencia”.

El día después

En cuanto al día después de la salida del Reino Unido de la UE, el panorama que Jorge Toledo contempla para los británicos no es muy halagüeño, pues “no es lo mismo negociar acuerdos comerciales con terceros países contando con el respaldo de la UE y sus 500 millones de consumidores, que con los 70 del Reino Unido”. Respecto a la libre circulación de capitales, la City londinense se verá afectada, pues “las empresas tendrán que negociar la instalación de sedes en la Unión Europea si quieren seguir ofreciendo sus productos como hasta ahora, con libre circulación”.

Los acuerdos futuros que se lleguen con el resto de los países de la unión se sustentaran de forma bilateral con el principio de reciprocidad como premisa, reservando cada país el derecho de negociar sus asuntos de estado con el máximo beneficio y el mínimo coste. En lo que respecta a España, la situación de los gibraltareños con nuestro país es uno de los asuntos más espinosos, pues su situación quedará marcada por el acuerdo que se firme con España. Al respecto, Toledo indicó que “España tiene una buena posición de negociación, una buena estrategia y los objetivos claros, que pasan porque las actuales prácticas parasitarias en el peñón cesen”.

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