AL PASO/ El ángel, la concejal y la monja

RAMÓN GÓMEZ CARRIÓN

Lo de la concejal de Compromís en Xàtiva Pilar Gimeno retirando del belén municipal más grande de España la figura del ángel que anuncia a los pastores el nacimiento del Niño Jesús, produjo tanto estupor entre los vecinos de la localidad que el alcalde reaccionó con prontitud descalificando a su delegada de Parques y Jardines. Ella la tomó con el ángel porque su figura podía ofender a los creyentes de otras religiones. ¿Y por qué el ángel y no los Reyes Magos o la Sagrada Familia al completo?

Trabajadores reponen el ángel en el Belén Municipal de Xàtiva. No se ha explicado sobre ese particular, pero sí ha filosofado profundamente sobre la forma de entender el belén de su ciudad, que tiene que ver, por lo visto, con una tradición mejorable y cuya principal función es atraer visitantes y dar alas al comercio local. Puro espectáculo, vamos, sin ningún interés religioso, pese a lo cual el ángel era toda una amenaza para las demás religiones del orbe no cristianas. Un ángel que se dirige a los pastores, gente humilde, y que anuncia el nacimiento, en un pesebre, de un bebé que es Dios y que de mayor, pero todavía joven, predicará la hermandad entre todos los hombres y morirá en una cruz para llevar el perdón divino a todos los que, como el buen ladrón, se arrepientan de sus pecados.

La superiora de las monjas dominicas de Xàtiva, sor Áurea Sanjuán, ha explicado a la edil (y a los que piensan como ella si los hubiese) lo que hay en torno al ángel, la estrella de los Magos y el Niño del pesebre. Esto ha escrito: “En nuestras casas y ciudades montamos belenes bajo las alas de un ángel que proclama ‘paz a los hombres de buena voluntad'. Y el belén representa a esa buena gente, sencilla, humilde, trabajadora, los pastores cuidando el rebaño, el agricultor que cultiva una parcela, la mujer que carga con su cántaro a la fuente… El ángel simboliza que la buena noticia ha llegado para todos, pero unos siguen la estrella y otros quieren apagarla”.

Belén Municipal de Xàtiva. Foto: turismo de Xàtiva“Podemos dejar de lado los signos religiosos que pueden herir susceptibilidades y quitar protagonismo a algunos proyectos políticos. Pero su noticia no será buena como es la de Jesús, en la que las mujeres, los parados, los sin techo, los cojos, los ciegos, las viudas o mujeres denigradas, los excluidos sociales recobran su dignidad. La buena noticia llega para todos, grandes y pequeños, triunfadores y frustrados”.

“No es cuestión de ideologías ni de programas políticos”, añade sor Áurea, que compara el anuncio del ángel con la justicia que los líderes políticos anuncian: “ya que todos aseguran que su mano llegarán la felicidad y el bienestar, aunque ignoran que antes lo anunciaron el ángel y la estrella”. ¡Feliz navidad, sor Áurea! ¡Feliz Navidad, Pilar!

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn