BALONES A LA OLLA / Ansia por ganar, ansia por perder

REDACCIÓN

El desplazamiento de este fin de semana del Hércules hasta tierras catalanas, se saldó con un empate a cero tantos y, por ende, la suma de un punto para cada uno de los contendientes.

Lleida 0 - Hércules 0

Dicen las crónicas puramente técnicas, allá donde se consulten y sea cual sea la fuente, que el Hércules en la primera parte pudo ganar, que lo pudo dejar todo solucionado en los primeros cuarenta y cinco minutos, que se desperdiciaron dos ocasiones muy claras por parte del extremeño José Gaspar, que tuvo a los ilerdenses a su merced. Y después también dicen las mismas crónicas, que en la segunda parte el Hércules se vino abajo, que se diluyó, que desapareció, que vino a menos, que apenas ya pisó el acelerador, y no sólo eso, sino que pudo haber terminando perdiendo, de no ser por una acción meritoria del guardameta Falcón, justo el mismo al que la pasada jornada le achacamos la derrota por sus errores. Debió pensar, que si una semana nos ofendió, a la siguiente nos redimió. 

Un jugador del Hércules CF se dispone a lanzar el balón. Foto: Hércules CF

El caso es que en esto del fútbol, noventa minutos, con el descanso de por medio, dan para mucho. Comienza el partido lejos de casa y se quiere ganar, y hay ansia por hacerlo, porque eso supone estar en la zona de promoción, y anotar tres puntos, y hasta se disfruta de ocasiones, y hasta se acorrala al rival, y hasta parece una realidad. Pero llega el final de la primera parte. De pronto ese ansia por ganar de los primeros cuarenta y cinco minutos, se puede convertir en ansia por no perder, en los siguientes cuarenta y cinco.

Y entonces llegan las dudas y las incertidumbres, no solamente las del equipo, como colectivo, sino las individuales de todos y cada uno de los jugadores, y comienzan las hipótesis, las cábalas y las especulaciones.

Podríamos ir por delante. Podríamos ir ya ganando. Pero y si ahora apretamos y terminamos perdiendo. Y precisamente ahora, que ya estamos en la segunda parte, que además se han consumido ya varios minutos de este segundo acto. Y llegan más dudas, más temores y más temblor de piernas y de mente, y así de forma casi instintiva el conjunto va reculando, echándose hacía atrás, aunque nadie se lo haya dicho, y el ansia por ganar de la primera parte, se convierte en el ansia por no perder de la segunda. 

Siguen pasando los minutos, y cualquier profesional, entrenador, directivo, futbolista, periodista o aficionado avezado, se sabe el famoso dicho del argot futbolísitico: "No pierdas en un minuto, lo que no has sido capaz de ganar en noventa".

Y es justo en ese instante cuando el ansia por no perder es mucho mayor, a la inicialmente existente por ganar. Lo cierto es que el punto cosechado ha dado para poco, volvemos a estar fuera de la zona de Play-Off, y nos esperan dos partidos seguidos en casa, frente a Onteniente y el derbi local contra el Elche. El más inmediato, el del próximo sábado frente al conjunto valenciano, previsto y concertado para las ocho y media de la tarde en el Rico Pérez. Extremo éste, el del horario que ya ha desatado el ansia en más de uno. Se han levantado voces y opiniones discrepantes, por lo tardío del mismo, por el frío, y porque la humedad a esa hora en la ladera del Monte Tossal, se dejará sentir. 

Ojalá a nadie, entre unas cosas y otras le pueda la ANSIEDAD. 

 

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