BALONES A LA OLLA / Demasiado bonito para ser verdad

REDACCIÓN

Decíamos hace siete días que algo había cambiado definitivamente en el Hércules, y además a mejor, en positivo. No nos vamos a desdecir, es cierto. Ha cambiado en lucha, en sentido, en actitud, en garra y en arrojo. Pero también decíamos que basta a veces congratularse o felicitarse por algo, para que de golpe se estropee. Es aquello de: "¡Vaya sin antes lo digo!"...

Pues eso, si antes lo decimos, cuando más felices nos las prometíamos, cuando ya sacábamos cuentas de los puestos que podíamos seguir escalando en el grupo de Play-Off, con tres puntos más, vino este Atco. Saguntino, equipo valenciano, duro, rudo y con buen oficio, para volvernos a bajar de la nube, y ponernos los pies en la tierra.

Jugadores del Hércules CF celebran el gol en el partido contra el Atco. Saguntino. Foto: Hercules CFHércules 1 - Saguntino 2

No lo hizo ayer mal el conjunto alicantino, pero como aquí siempre tiene que pasar algo anormal...Pasó que se echó mucho de menos al sancionado, Chechu Flores. Pasó que una lesión de Peña desbarató las opciones tácticas del entrenador, al marcharse del campo al borde del descanso y ser sustituido. Y pasó el accidente de turno, en forma de fallo continuo que desde que empezó la liga acompaña al equipo. El primer gol visitante llegó tras una cesión bastante simple entre defensa y portero local: Falcón calculó mal o no midió bien las distancias, y el alto y espigado delantero centro de color de los de Sagunto se anticipó para marcar el primero. El primer sorprendido el propio portero, y después el resto de los que acudimos ayer al Rico Pérez, no lo podíamos creer. Y si bien es cierto que en el minuto setenta de partido llegó el empate, y resurgió el espíritu de la remontada y las grandes hazañas, no es menos cierto que poco dura la alegría en la casa del pobre. De tal forma que dos minutos después en el setenta y dos, un contrario atinó a empalmar desde fuera del área un buen disparo por todo el centro de la portería, pero estaba muy lejos y tampoco iba a cien por hora. De nuevo, el cancerbero, Falcón, podría haber hecho algo más, ya que aunque logró parar en primera instancia, el balón le dobló las manos y entró en la portería.  

Desde ahí, y hasta el final, un sinfín de ocasiones y oportunidades. Una veces falta de acierto, otras verdadera mala suerte, y otras varias intervenciones de mérito del portero visitante. Así hasta el final y tres puntos que deberían haber quedado en Alicante, volaron hasta Sagunto. 

Y este fin de semana, otro viaje delicado. Será a jugar contra el Lérida, que toda la vida se dijo. Aunque ahora dicen Lleida. Bueno ya saben por donde vamos.

Pero eso es otro SAGUNTO. Queremos decir que es otro ASUNTO.

 

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn