''Se necesita de forma urgente más inversión en investigación''

MARÍA BLASCO, bióloga y directora del CNIO –Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas.

 

Por SONIA MARCO

El origen del cáncer y las causas que provocan su desarrollo y expansión es el rompecabezas al que se enfrenta la comunidad científica internacional para erradicar la enfermedad, lacra de nuestra era. En España María Blasco (Alicante, 1965) es la mujer que desde 2011 está al frente del CNIO en esta lucha, dirigiendo un equipo internacional de 400 científicos en pro de encontrar la llave que ayude a prevenir y frenarlo.  Hablamos con ella sobre la situación actual de la investigación contra el cáncer, de la crisis y sus efectos colaterales en la ciencia en España, sobre la filantropía científica y el papel actual de la mujer en el campo de la investigación. 

María Blasco, directora del CNIO, en el Puerto de Alicante. Foto: redacción HdLLa búsqueda del por qué y el cómo envejecemos a través del origen de la vida -el ADN y en concreto su morfología: los telómeros, esto es, los extremos de los cromosomas, de cuya longitud depende la longevidad del ser-,  centra la atención de María Blasco desde que acabara su tesis doctoral a comienzos de los noventa. Tras unos años de formación en un prestigioso laboratorio internacional en Nueva York especializándose en telómeros, vuelve a España en 1997 para trabajar en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC. En 2003 ficha por Barbacid para incorporarse al CNIO al frente del  Grupo de Telómeros y Telomerasa, dirigiendo el Programa de Oncología Molecular hasta 2011, año en que asume el reto de dirigir el CNIO, centro referente de la investigación nacional contra el cáncer. 

 

Hablamos con ella con el mar como telón de fondo en el Ocean Race Club Volvo, donde ha recibido el último premio Balmis del Club Rotary Alicante. 

 

—¿Qué sientes al recibir el Premio Balmis del Club Rotary de Alicante?

—Tuve la ocasión de conocer lo que hacía el Club Rotary de Alicante hace un año cuando estuve en Alicante impartiendo una charla, por lo que me hizo especial ilusión que destacaran mi trayectoria científica con este premio que además el año pasado se lo dieron a Francis Mojica, todo un honor, la verdad. 

 

—Un premio que lleva el nombre de otro científico alicantino, como fue el Dr. Balmis…

—Sí, un científico que trabajó en un tema, el de las enfermedades infecciosas y en concreto en la erradicación de la viruela, uno de los hitos de la medicina, lo que resulta una inspiración ya que ahora estamos con otro reto que es encontrar solución a las enfermedades asociadas al envejecimiento, que es a lo que me dedico.

 

María Blasco en el Puerto de Alicante, en la Zona Volvo. Foto: redacción HdL

 

—Tus investigaciones de los telómeros y la telomerasa van tras la pista de encontrar nuevos tratamientos contra el cáncer, la verdadera lacra de nuestro tiempo. ¿En qué punto se encuentran?

—En efecto, las enfermedades asociadas al envejecimiento tienen el mismo origen: el proceso de deterioro de las células que ocurre a lo largo de los años, y en mi grupo estudiamos cuáles son esos mecanismos moleculares que provocan que las células envejezcan. Pensamos que ahí está el germen de todas estas enfermedades asociadas al envejecimiento, como el cáncer. 

Como Balmis fue al origen de la enfermedad matando al virus de la viruela, en este caso también vamos a su origen que no es otro que el proceso de envejecimiento. 

 

—¿Estamos entonces en el buen camino para encontrar la solución contra el cáncer?

—Son muchos los factores que intervienen en la cura del cáncer, porque el cáncer son muchas enfermedades. Hoy por hoy hay un 50% que son curables, casi todos los que se detectan a tiempo y se pueden eliminar por cirugía. Pero es una enfermedad difícil de tratar y curar cuando se detecta demasiado tarde y hay metástasis. 

En el CNIO somos 400 investigadores trabajando en averiguar cuáles son los talones de Aquiles del cáncer para matarlo y últimamente hemos traído talento de fuera de España para trabajar en metástasis, uno de los temas de investigación que necesitan más refuerzo para entender cómo funciona ese proceso e intentar evitarlo, pues es la causa de muerte principal.

 

Se necesita de forma urgente que se vuelva a aumentar la inversión en investigación

—Llegaste a la dirección del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas en 2011, en plena crisis económica… ¿cómo han resultado estos años para la ciencia española?

La ciencia española se ha visto muy afectada por la crisis, ha pasado por unos años críticos y sigue todavía. La financiación pública ha disminuido más de un 30% en los últimos años y ha sido realmente difícil. A pesar de ello, en España sigue habiendo ciencia y excelencia con centros de investigación muy buenos, como el CNIO y los Severo Ochoa, pero se necesita de manera urgente que se vuelva a aumentar la inversión en investigación, está siendo difícil trabajar con muchos menos recursos económicos. 

 

—Unos de los hechos colaterales en la ciencia ha sido la fuga de cerebros...

—En este caso hay que explicar cómo es la carrera científica, ya que en sus fases de formación es normal salir fuera del país y formarte en los mejores laboratorios sobre la materia que quieres estudiar, y eso es algo positivo. Pero el problema no es tener que salir fuera para ir a los mejores sitios a aprender lo que tú quieres, sino después tener posibilidad de volver. Se trata de encontrar un balance sano y adecuado entre los científicos que salimos a formarnos y la capacidad para recuperar a los mejores, y esto es lo que se ha visto afectado por la menor financiación: hemos perdido capacidad de contratación, de atraer talento tanto español como extranjero.

 

—En este sentido, ¿cómo se percibe España en los círculos científicos internacionales?

—Se conoce poco, pero a España vienen muchos científicos extranjeros. En el CNIO la lengua que hablamos es el inglés y hay un 40% de estudiantes que no son españoles, vienen de Alemania, Francia y Estado Unidos porque buscan los mejores laboratorios en sus campos de investigación; al igual que yo marché a Nueva York, ellos vienen aquí. Lo que es difícil es después contratarlos como personal. La movilidad es buena, pero lo malo es después no poder retenerlos.

 

La mujer en la ciencia española

 

En cuanto a género, ¿cuál es el perfil de la mujer científica en España?

—Todavía es raro que haya mujeres directoras de centros de investigación, creo que encontramos sólo un 18%, en el que me incluyo. Esto quiere decir que si le das la vuelta hay un 82% de hombres al frente de estas instituciones, lo que nos dice que estamos muy alejados de la igualdad de género en los puestos de la toma de decisiones en la investigación. 

Ello contrasta con el hecho de que la ciencia está hecha por mujeres: el 60% de los científicos del CNIO son mujeres, lo que demuestra que hay dificultades en escalar a los niveles más altos en la carrera investigadora, y esto denota que tenemos que hacer ajustes para que más mujeres lleguen arriba.

 En España sólo hay un 18% de mujeres directoras de centros de investigación

—¿Cuál crees es la principal causa por la que la mujer no llega a estos puestos?

—Hay muchas causas: una, los propios estereotipos de nosotras mismas, de nuestras parejas y familias, que nos limitan y conducen a que percibamos como normal el sacrificar nuestra carrera por el cuidado de los hijos o de las personas dependientes. Todavía se extiende la idea de que estas tareas deben recaer sobre la mujer,  y al igual que los cuida ella, los podría cuidar su pareja. Creo que un cambio de mentalidad y estereotipos puede ayudar bastante a revertir esta situación, con medidas como la implantación de horarios flexibles o jornadas continuas, como establecemos en el CNIO.

 

—Hablamos entonces de la importancia de la conciliación...

—En efecto, la falta de conciliación es una de las principales causas, al igual que los estereotipos. Se debería establecer que las bajas paternales fueran iguales que las maternales, porque la clave está en que el cuidado de los niños no sea una actividad exclusivamente femenina, uno de los factores que limita a que más mujeres lleguen arriba. Ello afecta a la visibilidad de la mujer en puestos de responsabilidad, hoy por hoy un mundo exclusivamente de hombres. 

Otro factor es la autoconfianza. Las mujeres tendemos a tener menos confianza en nosotras mismas, a quitarnos importancia y eso es mucho de género…pero el factor más determinante es el cuidado de los hijos y las personas dependientes. 

 

Filantropía científica 

 Me parece muy bien que se hagan donaciones como las de Amancio Ortega; deberían ser más comunes en España

—La prevención es muy importante en la lucha contra el cáncer y los equipos onocológicos más avanzados son cruciales en ello. En este sentido, ¿qué te parece la donación de Amancio Ortega a la sanidad pública española para la compra de equipos de última generación?

—La filantropía es muy importante para la ciencia, las donaciones individuales o por parte de empresas a la investigación. Esto es algo muy normal en las sociedades anglosajonas, como Estados Unidos y el Reino Unido, y aquí quizás forma menos parte de nuestra cultura, pero debería ser más común. Me parece muy bien que se hagan estas donaciones y creo que personas como Amancio Ortega podrían incluso hacerse notar más en este mundo de la filantropía a la investigación, porque en este país estamos muy por detrás en este campo.

 

—En este aspecto el CNIO ya ha desarrollado una propuesta… 

—En efecto, en el CNIO tenemos una iniciativa de filantropía individual que se llama “Amigos del CNIO” a través de la que cualquier ciudadano, en la medida que pueda, puede contribuir a la investigación. A nosotros nos beneficia mucho y también vemos que a nuestros amigos también satisface sentir que están contribuyendo a la investigación en un centro de excelencia como es el CNIO.  

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