"El protocolo debe adaptarse a las nuevas tecnologías y sus usos"

JORGE RODRIGUEZ, presidente del Instituto Mediterráneo de Estudios de Protocolo

 

por SONIA MARCO

Hablar de protocolo es introducirnos en una de las disciplinas más versátiles que existen, encontrando acomodo tanto en la Administración Pública como en la empresa privada. No se trata de rígidas normas de rancio abolengo, cuya puesta en práctica quede reducida a élites o royalties, sino una serie de normas introducidas en todos los actos de la vida pública y privada de la sociedad de hoy día.

 

Jorge Rodríguez, presidente del IMEP. Foto: IMEPCon la llegada del otoño, los centros de enseñanza públicos y privados se sacuden el descanso estival y ofertan sus programas educativos con el fin de ayudar al profesional o estudiante en ciernes a definir su carrera profesional. En este punto encontramos al Instituto Mediterráneo de Estudios de Protocolo que, con 20 años de singladura, abre sede en Alicante y amplía oferta educativa con la enseñanza de idiomas. Hablamos con Jorge Rodríguez Esteve, su presidente.

 

—¿Cuál es la realidad actual del protocolo? 

—Sin duda el panorama social, político y económico actual ha determinado la manera en que las instituciones hacen uso de la herramienta del protocolo. La necesidad de acercarse a la ciudadanía ha provocado una evolución en los actos en los que la normativa se vuelve más flexible a través de los actos oficiales, en sus mensajes, en la relación entre autoridades y ciudadanos, en las escenografías utilizadas, en los cambios en medios utilizados… 

 

—¿En qué punto se encuentra su uso y adaptación? ¿Han variado mucho sus normas y usos?

—La  sociedad evoluciona y exige nuevos formatos en la relación entre el ciudadano y las instituciones. El protocolo sigue siendo el mismo, pero los actos se transforman para promover una comunicación más directa entre los organizadores y sus públicos.  El cambio en las distintas normativas protocolarias existentes, como el Real Decreto 2099/83 de Ordenación de Precedencias del Estado, es un tema que deberá abordarse necesariamente a corto o medio plazo. Esta es una reclamación casi unánime por los profesionales en esta materia, puesto que es obligatoria una actualización que se adapte a las nuevas estructuras socio-políticas.

 

—Con la irrupción de las nuevas tecnologías en la vida de las personas, ¿ha habido una adapatación del protocolo al lenguaje “on line” más breve, más icónico? 

—Los actos se han convertido en pura comunicación en vivo donde los mensajes cambian, no sólo en su intencionalidad sino en los medios utilizados.

Me comentaba una Jefa de Protocolo dos anécdotas hace pocos días sobre  los actos que organizaba en su localidad. El primero era que “ya no se sabía si los públicos asistentes estaban presencialmente en el mismo o twitteando”. También me comentaba “la dificultad que se habían encontrado al tener que recabar las confirmaciones en un acto puesto que las vías (mail, Facebook, Whatsapp…) eran tantas que había que establecer reuniones únicamente para este problema”. 

Son dos claros ejemplos de que nos debemos adaptar tanto a las nuevas tecnologías como al uso que la sociedad hace de las mismas.

 

—En este punto, ¿cómo es el programa de cursos del IMEP?

—Nuestra oferta formativa incluye tanto títulos oficiales de grado y de máster como títulos propios de especialización en el ámbito de la organización de eventos, el protocolo y las relaciones institucionales. Estos programas están diseñados para dotar a nuestros alumnos de los conocimientos y herramientas necesarias para acceder a puestos directivos y técnicos relacionados con estos tres ámbitos, tanto en la empresa privada como en la Administración Pública.

Otro aspecto destacable de nuestro programa es que todos nuestros títulos se ofrecen tanto en modalidad presencial como online, permitiendo a nuestros alumnos optar por la opción que mejor se adapte a su situación personal.

 

Aula del IMEP. Foto: IMEP—Las nuevas tecnologías y los cursos a la carta parecen ser las nuevas tendencias educativas…

—En efecto, estamos diseñando nuevos cursos, online y presenciales, que tratan de adecuarse a demandas específicas que hemos detectado en determinados sectores. Un ejemplo: existen determinados perfiles profesionales, como wedding planner o maitre, que representan una importante salida profesional en la industria de los eventos y la restauración. Sin embargo, no existe una formación en competencias adecuadas que permita la profesionalización y especialización de estos perfiles. Nosotros estamos tratando de completar nuestra oferta formativa apostando fuerte por este tipo de formación, en cursos intensivos, de verano, seminarios… ya que resulta interesante tanto para profesionales a título individual como para empresas interesadas en formar a sus empleados (bonificando los cursos a través de la Fundación Tripartita).

 

—¿Hay alguna novedad respecto a otros años?

—Sin lugar a dudas es un año de muchos cambios para IMEP. El primero y más visible es que hemos inaugurado nueva sede en el centro de Alicante. Nuestra vinculación como centro adscrito a la Universidad Miguel Hernández de Elche, nos ha permitido establecer y fortalecer importantes vínculos con instituciones y empresas ilicitanas, y ahora esta nueva sede abre nuevas oportunidades, tanto para IMEP como para sus alumnos, ya que nos permite ampliar nuestros vínculos con importantes empresas e instituciones de toda la Provincia de Alicante.

La sede se encuentra situada entre el paseo marítimo y la zona comercial más importante de Alicante (Arzobispo Loaces, 3) y cuenta con aulas totalmente equipadas, aulas multimedia, biblioteca y en la última planta contamos con una impresionante terraza-cafetería para alumnos y profesores.

Otro cambio importante es la introducción de la formación en idiomas para los estudiantes de nuestros títulos oficiales. Estamos convencidos de que la formación en idiomas es esencial para poder trabajar en ese contexto internacional, por eso diseñamos un programa de formación específico a cada uno de nuestros alumnos, para que puedan obtener el título de Cambridge English, incluyendo clases de inglés con profesores nativos y estancias en el extranjero.

 

—¿Cuál es el perfil del alumnos del IMEP? 

—El hecho de ofrecer tanto títulos de grado y posgrado oficiales como títulos propios de especialización nos permite dirigirnos a un público muy amplio: desde jóvenes que buscan formación universitaria en este ámbito hasta emprendedores y profesionales consolidados que desean ampliar y diversificar su perfil con competencias específicas en el ámbito de la organización de eventos, el protocolo o las relaciones institucionales.

 

Alumnos del IMEP en un receso. Foto: IMEP—¿Sus enseñanzas se pueden aplicar a diferentes y distintos ámbitos, al margen del institucional? Si es así, póngame un ejemplo por favor.

—Nuestra oferta formativa está orientada a formar expertos en las 3 áreas anteriores, capacitándolos profesionalmente para trabajar en cualquier ámbito (público y privado) y sector. En nuestra región hay multitud de empresas de sectores estratégicos como el turismo, la moda o las manufacturas que están apostando de manera decidida por los eventos experienciales para mejorar su imagen de marca y fortalecer sus vínculos con sus públicos objetivos.

 

—¿Cuántos alumnos han pasado por sus aulas desde que el IMEP comenzó su andadura?

—El año que viene IMEP cumplirá 20 años de historia, y en todos estos años hemos formado a más de 1.000 profesionales en el ámbito de la organización de eventos, el protocolo y las relaciones institucionales. Todos los años contamos con alumnos de toda España, y en los últimos años estamos experimentando una importante proyección internacional, empezando a recibir alumnos de otros países de Europa y Latinoamérica.

 

—¿Qué índice de empleabilidad tiene el programa de cursos del IMEP? 

—El amplio perfil profesional que adquieren nuestros alumnos les permite acceder a distintos puestos de trabajo en departamentos de comunicación y protocolo, tanto en instituciones públicas como en empresas privadas de muy diversos sectores. En el caso concreto de España, el proceso de profesionalización de este tipo de departamentos está produciendo un gran aumento en la empleabilidad de nuestros egresados.

 

Instalaciones de la nueva sede del IMEP en Alicante. Foto: IMEP—¿Y en el extranjero, hay proyección?

—En lo que respecta al contexto internacional, sin duda es importante pensar en términos globales a la hora de proyectar un futuro profesional. En este sentido, no solo tenemos que fijarnos en los índices de empleabilidad en otros países, sino en las oportunidades laborales que ofrecen multinacionales extranjeras e instituciones transnacionales operando en nuestro país (en Alicante tenemos un claro ejemplo con la EUIPO), así como en el potencial turístico que tiene nuestra región y en el creciente número de eventos internacionales que atrae, incluyendo ferias, exposiciones o eventos deportivos de primer nivel, como la Volvo Ocean Race.

 

—¿Qué coste tiene el/los cursos? ¿Existen becas y ayudas?

—Los precios de nuestros títulos guardan relación con el resto de titulaciones de similares características en España. Nuestros títulos propios tienen un precio de matrícula por debajo de los 2.000 euros anuales, mientras que los títulos oficiales se mantienen por debajo de los 6.000 euros anuales. La ventaja de estudiar organización de eventos, protocolo y relaciones institucionales en IMEP es que ofrecemos titulaciones oficiales, por lo que nuestros alumnos pueden optar a las becas oficiales del Ministerio y también a las becas Erasmus, igual que cualquier otro grado oficial de cualquier universidad española. También contamos con un sistema propio de ayudas al estudio y fórmulas de financiación. En este sentido, buscamos que las cuestiones de orden estrictamente económico no supongan un obstáculo para cualquier persona interesada en cursar sus estudios en nuestro centro.

 

El mundo algosajón del protocolo va por delante—Respecto a otros países, ¿en qué punto está España en el uso y aplicación del protocolo, tanto en las administraciones públicas como en la empresa privada?

—Es una obviedad que en España su uso y aplicación del protocolo está a la orden del día, pero sí que es verdad que se requiere de un profesional más capacitado, con más conocimientos y herramientas para poder afrontar los cambios que se van produciendo. El IMEP defiende un profesional no sólo con conocimientos de protocolo, sino también en organización de eventos, comunicación, relaciones institucionales, marketing, psicología, nuevas tecnologías, diseño de escenografías, sociología… En definitiva, un profesional con una visión global de la realidad que pueda enfrentarse a los nuevos retos. 

 

—¿Cuál es el país o sociedad top 10 en el uso y aplicación del protocolo?

—No me atrevería a nombrar un país en concreto, aunque fuera por no faltar al respeto al resto, pero sí que es verdad que en el ámbito anglosajón parece que siempre se encuentran por delante del resto en lo que se refiere tanto al ámbito profesional como académico. En España con la creación de titulaciones oficiales y públicas como las nuestras se está avanzando desde el ámbito académico, y las empresas españolas están adquiriendo cada vez mayor relevancia a nivel internacional, tanto a nivel de cuota de mercado como de reconocimiento por distintos organismos y asociaciones internacionales.

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