El Brexit pone en riesgo el 7% del PIB de la provincia

FERMÍN CRESPO

El escenario internacional se ha visto agitado en 2016 por una serie de factores de gran calado que están propiciando cambios de consecuencias económicas y sociales todavía insospechadas. El Brexit abrió unos meses de grandes cambios provocados por la llegada contra pronóstico de Donald Trump a la Casa Blanca, el recrudecimiento del terrorismo yihadista y de la situación bélica en Oriente Medio, el ascenso de los nacionalismos en el mundo occidental y, como colofón, la muerte de Fidel Castro.

 

Británicos en un pub de Benidorm tras conocer los resultados del referéndum. Foto: MORELL / EFELa decisión que tomó el Reino Unido de abandonar la Unión Europea ha generado una convulsión en el Viejo Continente y en sus instituciones ante las secuelas que pueda producir. De hecho, el Congreso de los Diputados va a crear una ponencia que analice las causas y los efectos del Brexit, no sólo para los intereses españoles en el Reino Unido sino para el futuro de la Unión Europea. 

 

El Gobierno británico ya hizo unas estimaciones antes del referendo que preveían una contracción del PIB británico de entre el 3,6% y el 6%, mientras que un documento de Oxford Economics asegura que la recesión que va a provocar su salida de la UE tendrá un tamaño de dos tercios de la que ya provocó la crisis financiera global. Ello afectará a las exportaciones británicas a la UE, que representan el 13% de su PIB y son bastante superiores a sus importaciones; por tanto, sale como perdedor neto al dejar la UE. Además, el Comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, Pierre Moscovici, estimó que el impacto de la salida de Reino Unido supondría una contracción del PIB del conjunto de la UE de entre un 0,2% y 0,5%, un dato nada desdeñable. 

 

Un informe de la OCDE afirma que desde que Reino Unido entró en la UE, en 1973, el PIB por habitante se ha duplicado, superando al de otros países de habla inglesa no miembros de la UE. Tras el referendo, su salida tendrá el efecto de un elevado coste para su actividad económica, con consecuencias negativas para el resto de la Unión y países terceros. En primer lugar, el Reino Unido pasaría a ser, exclusivamente, miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que supone que debe pagar aranceles elevados para acceder al mercado único.  La salida de capitales o reducción de entradas podrían amenazar la financiación de su déficit por cuenta corriente que ha alcanzado el 7% de su PIB; reducir la libertad de movimiento de trabajadores en Reino Unido será muy caro para su economía; y predice que, en 2030, el PIB británico sería un 5% menor y su riqueza neta un 4% menor que permaneciendo en la Unión.

 

Los nubarrones que genera este proceso pueden tener graves consecuencias en la provincia de AlicanteLa espectacular caída de la cotización de la libra a los registros más bajos en tres décadas, con un acumulado del 16% desde junio, lanza una señal de alarma sobre las consecuencias que va a tener la decisión del Reino Unido de abandonar el mayor mercado único del mundo. Si a eso se suma que pueden perder 73.000 millones de euros de recaudación fiscal anual, las derivadas para los británicos que lo han votado pueden ser demoledoras.

 

Los nubarrones que genera este proceso pueden tener graves consecuencias en la provincia de Alicante por sus especiales relaciones con las Islas Británicas. Los datos de un informe de INECA sobre el Brexit son elocuentes: el 7% del PIB de nuestro territorio, unos 2.300 millones de euros, depende de las relaciones comerciales con el Reino Unido, pero también hay una gran carga humana en el desenlace, puesto que hay más de 85.000 residentes británicos en nuestros municipios y 3.000 alicantinos viviendo en su territorio, en un momento en el que Londres anuncia restricciones y endurecimiento a la contratación de extranjeros y dificulta los visados a los erasmus.

 

¿Cómo afectará a la provincia?

Es obvio que la devaluación de la Libra y el aumento de la inflación en el Reino Unido van a debilitar el poder adquisitivo de los británicos, lo que tendrá trascendencia para las ventas de calzado y productos hortofrutícolas; además, mermará, a corto plazo, su capacidad de salir al exterior a disfrutar de sus vacaciones, un dato a tener en cuenta porque más de 1,7 millones de británicos eligen la provincia para su descanso y gastan unos 1.200 millones de euros; y porque también lideran la compra de viviendas residenciales, con más de 350 millones de euros invertidos al año.

 

La provincia se juega mucho, pero lo más relevante y lo que más confusión genera es que la decisión británica de abandonar la Unión Europea  rompe el mito de la irreversibilidad del proceso de integración y genera dudas razonables sobre el modelo futuro de la UE, en un momento en el que la larga crisis económica, social y de valores que arrastramos desde 2007 está provocando un fuerte crecimiento de los nacionalismos radicales que pueden generar un proceso de ruptura en cadena que acabaría con el sueño de la gran Europa y nos relegaría a una posición subordinada en la política internacional.

 

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn