La familia, referencia para los jóvenes

family-2611748__340No nos cansaremos de decir que la familia es la institución que más ataques sigue recibiendo por parte de todos los estamentos e instituciones idealizadas en donde parece que quieran juntarse las intenciones naturales, las de doble sentido, las siniestras y las retorcidas, todas apremiadas por querer cambiarla en sus estructuras y en sus jerarquías naturales. Un padre y una madre lo son así porque han engendrado un hijo/a y han puesto todo el interés por verle nacer y ocupar un sitio en esta sociedad que se resiste a tener una supuesta población en exceso y prefiere que sean pocos los que den a luz; todo por dar una razón democrática (y no personal) que es el “sumun” de la única forma de verlo actualmente todo, incluida la vida, la sociedad y la convivencia. Lo que ocurre es que antes que democracia desnaturalizada existe la naturaleza a secas pero con sus letras sagradas contra la que no podemos nada.

La familia hace mucho tiempo que está en el punto de mira y siempre que hay algún acontecimiento de debate o de investigación que lleva su sustantivo o su adjetivo, lo sea por ser objeto o por ser medio, mueve a una curiosidad extralimitada. Con ese farolillo encendido en rojo y otro más de repuesto (por tratarse de jóvenes que en familia parecen manifestarse díscolos) tuvo lugar en Roma, del 3 al 28 de octubre pasado, el denominado “Sínodo sobre los jóvenes”, en donde además de los propios obispos fueron invitados a participar muchos chicos y chicas de todo el mundo.

Desde luego, lo que supuso su participación fue un desbordamiento de entrevistadores que querían saber de primera mano –la de los jóvenes mismos- si hablar de familia había sido o no un rollo insoportable o más bien se habían oído sus sugerencias. La nota de conclusión de las sesiones del Sínodo decía claramente que “los jóvenes siguen valorando y percibiendo a la familia como comunidad de referencia”. La familia es clave para el acompañamiento.

Una de las citas decía que “a pesar de las evidentes señales de crisis por las que pasa la familia en nuestra sociedad, son muchas las que responden con generosidad y alegría a su vocación, aun con obstáculos, incomprensiones y sufrimientos”. Y todo esto a pesar de que la familia pasa momentos difíciles en el mundo. Además de un elevado número de divorcios, los casos de violencia contra la mujer y otros miembros de la familia, escandalizan mucho en nuestra sociedad. Lo que se ha puesto de manifiesto es que ninguno puede ignorar ni minimizar el papel decisivo de la familia, institución básica de la sociedad desde el punto de vista demográfico, ético, pedagógico, económico y político.

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